Diez pasos positivos para los pies


Cuando se resaltan los cuidados de la salud que debe tener un diabético la lista puede parecer larga: controlar la presión arterial, medir los niveles de glucemia en sangre, hacer determinaciones periódicas de las cifras de colesterol en sangre, etc, etc.

En medio de medicamentos, autocontrol y cuidados alimentarios, los pies pueden pasar a un segundo plano, lo que en el caso de quien sufre de diabetes puede ser un descuido riesgoso.

Para recordar fácilmente los aspectos que no pueden descuidarse con relación al estado de los pies, el National Diabetes Education Program de Estados Unidos propone un esquema de 10 pasos sencillos de recordar.

10 pasos en la prevención del pie diabético

 

1 Nunca camine descalzo

Utilice calzado cómodo para cada ocasión. Recuerde que el costo en el calzado es un ahorro en futura medicación o tratamientos.

2 Utilice las medias adecuadas

Trate de evitar medias que compriman la circulación, favorezcan la transpiración y mantengan la humedad del pie, o las que posean costuras rígidas.

3 Eche una mirada a los pies una vez al día

Preferentemente a la noche, al concluir la jornada, es conveniente revisar los pies en búsqueda de hinchazón, cortes, ampollas o molestias en las uñas. Puede ayudarse con un pequeño espejo para visualizar las áreas más complicadas, o solicitar la ayuda de un familiar.

4 Lave diariamente los pies con agua tibia

Compruebe previamente la temperatura del agua con la maño o el codo y luego seque cuidadosamente toda la región y, particularmente entre los dedos.

5 Pase una suave loción en la parte del empeine y en la planta (¡No entre los dedos!)

6 Corte la uñas periódicamente

Resulta conveniente la asistencia de un podólogo debidamente especializado en la problemática del pie diabético. Asesórese con su médico al respecto.

7 Revise el interior del calzado

La pérdida de sensibilidad en el pie puede hacerle pasar por alto pequeños objetos, pliegues en la plantilla interior o rotura del recubrimiento interno del zapato que pueden lesionar el pie.

8 Haga que la circulación del pie se mantenga activa

Mueva los dedos del pie y flexione el tobillo como si estuviera apretando los pedales del auto, durante 5 minutos 2 a 3 veces al día. Si emplea el calzado adecuado podrá movilizar los dedos del pie, sin necesidad de descalzarse.

9 Participe de programas de actividad física, cuidando el calzado y las medias que utilice para ellas.

10 Consulte al médico ante la aparición de cualquier lesión, deformación o ulceraciones que aparezcan en sus revisiones diarias.

Como puede apreciarse, sólo se trata de incorporar una rutina de cuidados diarios, una inversión a la larga muy conveniente en calzado y medias, y la consulta al médico ante cualquier signo sospechoso.

Fuente: Diabetes on line

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