Caminar y salud son sinónimos


Para controlar los niveles de colesterol el ejercicio físico y la pérdida de peso son armas poderosas. Esto se debe a que el ejercicio ayuda a eliminar grasa del organismo, por lo que ayuda a que ésta no se deposite en las arterias. La práctica habitual de ejercicio aumenta los niveles de colesterol HDL y disminuye los de LDL.

El no practicar ningún ejercicio puede traer como consecuencia un deterioro en todas las funciones del organismo. Una persona sedentaria puede experimentar que los capilares y las arterias pequeñas se vayan cerrando y terminen por afectar negativamente a las hormonas que regulan la presión arterial y a los niveles de colesterol.

Al caer el nivel del colesterol bueno se multiplican las lesiones en las arterias y avanza la degeneración física y el envejecimiento rápido de todo el cuerpo. Está probado que el estilo de vida inactivo incrementa el riesgo a tener colesterol alto, hipertensión, enfermedades cardiacas, accidentes cerebrovasculares, cáncer, diabetes, afecciones del riñón y osteoporosis.

Para reducir los niveles de colesterol LDL y elevar los de HDL se recomiendo combinar ejercicio con una dieta baja en grasas. La mayoría de los estudios recomiendan quemar mínimo 2 mil calorías por semana, caminando, andando en bicicleta, nadando, remando o esquiando. Uno de los beneficios de este tipo de ejercicios es que uno se debe de mover rítmicamente mientras los practica.

Si se piensa comenzar a practicar un ejercicio, lo más recomendable es que se haga de una manera moderada y después se vaya incrementando gradualmente el esfuerzo, no es bueno forzar al organismo más de lo necesario.

Lo ideal es comenzar con ejercicio que sea dinámico, moderado y continuo. Caminar a buen ritmo y sin interrupciones, correr, andar en bicicleta, nadar, patinar, remar o bailar son excelentes formas de controlar el colesterol. También debes de considerar que hagas la actividad que hagas, ésta debe de ser placentera y fácil de realizar, no elijas algo que te de vergüenza realizar o que sea por obligación.

También es importante consultar al médico para que evalúe el caso particular de cada persona e indique cual es el ejercicio más adecuado, de acuerdo a cada perfil. Muchas personas comienzan con una rutina de ejercicio y todo va muy bien, pero pocas semanas o meses después lo abandonan, por eso es necesario estar mentalizado antes de comenzar a practicar cualquier ejercicio.

Hay varios ejercicios que se pueden realizar, se recomienda no comenzarlos bruscamente y sobre todo disfrutar mientras se realizan. También se puede buscar la forma de ser más activo en tu rutina diaria, camina siempre que te sea posible, en vez de conducir o usar el transporte público. Caminar es una excelente forma de ejercicio que se puede practicar sin riesgo, en cualquier parte del mundo. Utiliza las escaleras en vez del ascensor, subir escaleras ejercita la parte inferior del cuerpo (cadera, muslos y piernas) y fortalece. Hacer actividades domésticas como pasar la aspiradora, cortar el césped y cuidar el jardín, entre otras, incrementan el nivel de actividad.

Si se tienen niveles de colesterol altos se recomienda consultar al médico para que haga una evaluación respecto a la intensidad de la actividad física que se debe de realizar.

Caminar la solución

El corazón es un músculo que necesita ejercicio para funcionar con eficacia. Un corazón fuerte bombea más sangre del sistema venoso al arterial. Para ejercitar al corazón es necesario hacer trabajar a los músculos en grandes grupos, por eso se dice que “quien mueve las piernas, mueve el corazón”. Si el corazón bombea más sangre, empuja con mayor fuerza a la hora de sacar toda aquella carga suplementaria que se deposita en las arterias.

Para saber cuánto ejercicio se debe de hacer se puede checar el pulso, ya que este actúa como un monitor que puede guiar el programa de ejercicios. El ritmo cardiaco avisa cuando nos estamos excediendo con el ejercicio, al igual que cuándo los ejercicios son “fáciles” y debemos “exigir” al corazón un poco más de esfuerzo. Se puede calcular el número idóneo de pulsaciones de esta manera: 220 x edad = número máximo de pulsaciones. El intervalo idóneo de pulsaciones se encuentra entre el 60 y el 80% del número máximo de pulsaciones. Para tomarte el pulso, puedes hacerlo mientras caminas, te detienes 10 segundos y cuentas el número de pulsaciones en la muñeca o en la arteria carótida del cuello. Multiplicas esa cifra por 6 para obtener el número de pulsaciones por minuto.

En los últimos años con la llegada de los automóviles, los ascensores, las escaleras automáticas y tantas cosas más, las personas han perdido la necesidad natural de caminar. Con el ritmo de vida que llevamos es difícil no pasar horas frente al televisor, a los videojuegos o al Internet. Esta inercia tiene consecuencias desastrosas, por la atrofia (daño) muscular y la insuficiencia respiratoria, que restringen evidentemente la oxigenación de la sangre.

Caminar es una forma excelente y fácil para preservar la salud y retrasar la vejez. No requiere de ningún equipo especial y casi todos los lugares y momentos son buenos para su práctica.

Otro beneficio de caminar es que no fatiga, además de que conforme se va haciendo un hábito existe una mayor economía del esfuerzo, lo que permite una mejor utilización celular del oxígeno. Si el esfuerzo aumenta se produce una mayor demanda de oxígeno que incita a la modificación del ritmo y de la frecuencia respiratoria.

Es recomendable practicar un ejercicio dinámico, moderado y continuo, como caminar a un buen ritmo y sin interrupciones. Además de que éste tipo de actividades son excelentes formas para controlar las tasas de colesterol.

En los casos en que los niveles de colesterol son altos es indispensable la consulta médica, ya que en ella se especificará la intensidad de la actividad física recomendada.

A medida que envejecemos, la posibilidad de utilización del oxígeno disminuye. Sin embrago, esta disminución de la capacidad puede ser menor si se realiza el entrenamiento seguido. El aumento de la necesidad de oxígeno es entonces mejor soportado.

La marcha regula y coordina la adaptación entre las funciones respiratorias y circulatorias. Si se está habituado al ejercicio, la adaptación cardiaca se ve favorecida por una mejora de la vascularización y de la contractilidad del músculo. Así la circulación de la sangre mejorará a consecuencia de la abertura de las zonas capilares cerradas en el descanso o reposo. El esfuerzo beneficia el desarrollo de la circulación colateral y asegura una útil acción de masaje de los vasos sanguíneos, por lo que caminar es muy bueno también para quienes padecen inflamación en las arterias.

Lo recomendable es recorrer de 6 a 7 Km. por hora con balanceo de brazos y con una respiración de intensidad moderada, manteniendo las pulsaciones dentro de los límites idóneos. Se debe dedicar media hora diaria a este hábito, ya que proporciona grandes beneficios para la salud. Se debe de empezar despacio y aumentar progresivamente la marcha. Una vez que el cuerpo se acostumbra, se puede disfrutar de una caminata más larga, incluso con subidas y bajadas.

Nunca se debe de exceder, se comienza con un ritmo cómodo y se mantiene un ritmo llevadero. Nunca te esfuerces hasta el punto en el que te sea imposible llevar una conversación o tararear una canción, sin quedarte sin aliento.

Además te recomendamos realizar un calentamiento inicial, comenzar a caminar lentamente y acelerar el paso de manera gradual hasta alcanzar tu propia velocidad de marcha. Al poner fin a la caminata debes de ir aminorando el ritmo a lo largo de los últimos dos minutos. Con esto se previene una súbita disminución de la presión arterial ocasionada por el estancamiento de la sangre en las piernas. Bebe un vaso con agua antes y después de hacer ejercicio.

Ejercitarse es fácil, siempre y cuando se tenga la voluntad de hacerlo.

Fuente: Todo en Colesterol

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4 pensamientos en “Caminar y salud son sinónimos

  1. Esta informacion es correcta yo he bajado todos mis niveles de colesterol, trigliseridos, glisemia, mientras me subieron los llamados indices buenos…
    Caminar es excelente y nos da mucha energia, yo o hago una hora diariamente durante cinco dias a la semana…

  2. quisiera aprender a calcular mi frecuencia cardíaca máxima después
    de hacer “trote en el sitio” Tengo 84 años y toda mi vida he hecho
    ejercicios y practicado deportes.
    Gracias.

  3. quisiera aprender a calcular mi frecuencia cardíaca máxima después
    de hacer ” trote en el sitio”.Tengo 84 años y toda mi vida he hecho
    ejercicios y también he practicado deportes.
    GRACIAS.

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