Estamos a pasos de hallar la cura para la diabetes tipo 1, pero aún es una promesa


Un grupo de investigadores brasileños de la Universidad de San Pablo (USP) prueba una nueva estrategia para liberar a los portadores de diabetes tipo 1 de las inyecciones diarias de insulina que requieren.

¿Cuál es el objetivo de su visita a Bolivia?

Estoy aquí por invitación del decano de la Facultad de Medicina de la Universidad Mayor de San Andrés (UMSA), Heriberto Cuevas, para dictar un taller. El objetivo es compartir experiencias sobre los avances de la medicina en Brasil y Bolivia con los universitarios bolivianos, que son hábiles e inteligentes, pero aún necesitan apoyo para realizar investigaciones innovadoras en medicina.

¿A qué se refiere?

Observé que los jóvenes bolivianos son muy entusiastas, además estudian bastante, pero no tienen oportunidad de hacer indagaciones porque no hay laboratorios. El Gobierno debe dar su apoyo a la ciencia para formar más jóvenes investigadores e incluso crear laboratorios para desarrollar la ciencia y fortalecer la medicina en Bolivia.

¿Cuáles son los temas que se desarrollaron en el taller?

Desarrollamos temas de cáncer de mama y próstata, además de los tipos de diabetes. También hubo debates en torno a la osteoporosis, artritis y otras afecciones. Pero lo más interesante es que se les informó a los futuros médicos sobre un nuevo descubrimiento en medicina para tratar a los pacientes de diabetes tipo 1.

¿En qué consiste ese descubrimiento?

En Brasil, dirijo un grupo de 40 investigadores de la Universidad de San Pablo (USP) y el Instituto de Química. Junto a ellos, trabajamos desde 1994 en una nueva estrategia para liberar a los portadores de diabetes tipo 1 de las inyecciones diarias de insulina, ya que son dependientes de esta sustancia. Esta técnica aumentará la seguridad y la eficacia del trasplante de los islotes de Langerhans o células del páncreas, que son responsables de la producción de insulina en el organismo porque las cirugías se realizarán cuando los islotes estén encapsulados. Esta cápsula está compuesta de un material, patentado como BioProtect, elaborado de alginato, que es extraído de algas marinas pardas. Su estructura posee sustancias que mejoran la función y la longevidad de los islotes y permite la entrada de oxígeno en las células.

¿Está esta técnica comprobada científicamente?

Estamos a pasos de hallar la cura para la diabetes tipo 1, pero aún es una promesa. Sin embargo, la cápsula ya fue probada con éxito en ratones diabéticos y el material probó su capacidad de disminuir el rechazo al trasplante de islotes, que produjeron insulina por más tiempo. El próximo paso es probar la técnica en animales más grandes y en seres humanos. Si todo da resultado positivo, las pruebas comenzarán a desarrollarse en un par de años. Estamos haciendo todo lo posible para trasladar la tecnología a pruebas humanas.

¿Por qué es necesario encapsular los islotes?

Para fortalecer la producción de la insulina secretada por las células y para evitar la entrada de células y anticuerpos, lo que permitirá mantener la capacidad de supervivencia y renovación de los islotes en pacientes diabéticos tipo 1. Y así se podrá desarrollar el tratamiento de la diabetes mediante la implantación de las células sin la necesidad del uso de fármacos.

En ese sentido, ¿se puede decir que habrá una cura definitiva para la diabetes tipo 1?

Hay la promesa de hallar la cura para la diabetes tipo 1 en un par de años más. Sin embargo, hay que resaltar que la técnica de los islotes encapsulados es mejor que el trasplante de páncreas. Desde 1994, logramos trabajar en ratones a los que les inducimos la enfermedad. Luego de la implantación de islotes se logró la reversión total de la diabetes. Tenemos muchos avances referentes a esta afección.

¿Cuál es su opinión respecto de la medicina en Bolivia?

Tiene un gran avance, pero no hay muchos laboratorios de tecnología e innovación médica ni medicina nuclear, lo que debilita la formación de los futuros médicos. Ellos deberían estar inmersos en las indagaciones de forma permanente. Por lo que observé, la Facultad de Medicina de la UMSA tiene docentes altamente preparados. Ésa es una buena señal.

“La cápsula ya fue probada con éxito en ratones diabéticos. El próximo paso es probar en animales más grandes y trasladar la tecnología para el uso de los humanos”.

“El Gobierno tiene que apoyar más a los universitarios para que éstos realicen investigaciones. Lo ideal sería tener laboratorios para fortalecer y desarrollar la ciencia médica”.

Fuente: La Prensa

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s