Las bebidas azucaradas aumentan el riesgo de diabetes tipo 2

Un estudio nuevo suma evidencias de cómo el consumo de sodas (refrescos) y bebidas azucaradas aumenta el riesgo de desarrollar diabetes tipo 2. Descubre más detalles sobre estos hallazgos y cómo cuidarte de esta enfermedad.

 

Razones para decirles no a las sodas (a los refrescos) y a las bebidas azucaradas hay muchas. No sólo están vinculadas con la obesidad y pueden dañar tus dientes, sino también con la presión arterial alta, con el aumento en el riesgo de desarrollar osteoporosis (una enfermedad que debilita tus huesos), con enfermedades crónicas de los riñones, con el síndrome metabólico (que incluye la presión arterial alta, los niveles elevados de glucosa o azúcar en la sangre, el exceso de grasa alrededor de la cintura, los triglicéridos altos y el colesterol bueno o HDL bajos en la sangre), y con el hígado graso.

 

Por la alta cantidad de azúcar y de calorías vacías (sin contenido nutricional) que le aportan a tu cuerpo, estas bebidas también promueven el desarrollo de la diabetes tipo 2 (y quienes tienen esta enfermedad deben eliminarlas de su dieta). Ahora, un nuevo estudio desarrollado por unos investigadores del Colegio Imperial de Londres, en Inglaterra, detalla que el consumo diario de apenas una lata de estas bebidas (de 340 mililitros o 12 onzas) aumenta un 22 por ciento el riesgo de desarrollar dicha enfermedad.

 

Para llegar a estos resultados, que fueron publicados en la revista Diabetologia, los investigadores evaluaron los datos recopilados en un estudio paneuropeo sobre el cáncer, que incluyó las respuestas de más de 350 participantes de 8 países diferentes (Alemania, Dinamarca, España, Francia, Gran Bretaña, Holanda, Italia y Suiza), a quienes consultaron – entre otras cuestiones- sobre su dieta y el consumo de bebidas azucaradas, ya sea de manera natural o artificial.

Los resultados obtenidos coinciden con los de investigaciones anteriores que asocian al alto consumo de las bebidas azucaradas con el desarrollo de diabetes de tipo 2, una enfermedad que surge a partir de factores de riesgo como la edad, el perfil genético, la actividad física y la dieta.

Por eso, si bien no puedes cambia ni la edad ni los genes, sí está en tus manos adoptar un estilo de vida saludable, que incluya una alimentación variada acompañada por una rutina de ejercicios. No es tan difícil ni tienes que hacerlo de un día para otro, pero lentamente puedes ir incorporando nuevas prácticas que incluyan:

  • Mantener un peso saludable y, en caso de que sea necesario, controlar tus niveles de glucosa en la sangre y tomar la medicación como te lo indique tu médico.
  • Practicar alguna actividad física regularmente (la recomendación es de al menos media hora por día).
  • Limitar los productos de origen animal y evitar los azúcares refinados (las golosinas y el pan blanco por ejemplo).
  • No abusar de la sal.
  • Elegir alimentos bajos en grasa y altos en fibra (frutas, vegetales, granos integrales).
  • Y por supuesto, cada vez hay más estudios que lo comprueban: evitar las bebidas endulzadas.

Y desde luego, no te olvides de incorporar el agua en tu dieta. Mantenerse bien hidratado es muy importante y el agua es una de las mejores formas de hacerlo. Y si quieres darle un toque de sabor de manera natural (y sin azúcar), puedes agregarle cubitos de fruta fresca (por ejemplo, naranja, uvas o mango) o una frutilla (fresa) congelada, así como ramitas de menta o una rodaja de lima, limón o pepino. ¿Ya lo has probado? Es una excelente alternativa a las bebidas endulzadas y sin el riesgo que estas conllevan.

Fuente: Vida y Salud

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Más que un dolor de estómago: La gastroparesia

La gastroparesia literalmente quiere decir “parálisis del estómago”. La gatroparesia es un tipo de neuropatía que afecta a las personas con diabetes tipo 1 y tipo 2, en el cual le toma demasiado tiempo al estómago para vaciar su contenido (y no necesariamente implica un bloqueo u obstrucción). El nervio que controla el movimiento de la comida a través del tracto digestivo es el nervio vago o nervio neumogástrico. Si el nervio vago se daña o deja de trabajar, los músculos del estómago e intestinos no trabajan normalmente, y el movimiento de la comida es detenido o lento.

En el funcionamiento normal del estómago, la contracción estomacal ayuda a triturar la comida ingerida, para luego propulsar el alimento pulverizado hacia el intestino delgado, en donde continúa el proceso de digestión y absorción de nutrientes. Si hay gastroparesia, el estómago no puede contraerse normalmente (debido al nervio vago); y por lo tanto, no es capaz de triturar los alimentos ni propulsarlos hacia el intestino delgado en forma adecuada. El proceso de digestión normal podría no llevarse a cabo.

Como cualquier otro tipo de neuropatía, la diabetes puede dañar el nervio vago si los niveles de glucosa sanguínea se mantienen altos por un largo periodo de tiempo. La glucosa sanguínea alta causa cambios químicos en los nervios y daña los vasos capilares que llevan oxígeno y nutrientes a los nervios.

¿Cuáles son los síntomas?

Los síntomas de la gastroparesia son:

  • Acidez estomacal
  • Náusea
  • Vómito de comida no digerida
  • Sentirse lleno rápidamente al comer
  • Pérdida de peso
  • Distensión abdominal
  • Niveles de azúcar en sangre erráticos (hipoglucemia)
  • Falta de apetito
  • Reflujo gastroesofágico
  • Espasmos en la pared del estómago

¿Cuáles son las complicaciones?

La gastroparesia puede empeorar la diabetes al ser más difícil de manejar la glucosa sanguínea. Cuando la comida que se ha retardado en el estómago y finalmente entra en el intestino delgado y es absorbido, los niveles de glucosa se elevan.

Si la comida se queda demasiado tiempo en el estómago, puede causar problemas de crecimiento bacterial porque la comida se ha fermentado. También, la comida se puede solidificar en masas llamadas bezoar que pueden causar náusea, vómito y obstrucción del estómago. Estas masas pueden ser peligrosas si bloquean el paso de la comida hacia el intestino delgado.

Las náuseas y los vómitos persistentes pueden causar deshidratación, desequilibrio de electrolitos y desnutrición en casos extremos.

¿Cómo es diagnosticada?


La diagnosis de la gastroparesia es confirmada a través de una o más de las siguientes pruebas:

  • Rayos X con bario: después de ayunar por 12 horas, deberás beber un líquido espeso que contiene bario, el cual cubre la parte interna del estómago, haciendo que aparezca en los rayos X. normalmente, el estómago deberá estar vacío después de haber ayunado por 12 horas. Si los rayos X muestran comida en el estómago, puede ser que tengas gastroparesia. Si los rayos X muestran un estómago vacío, pero el médico aun sospecha que tienes gastroparesia, puede ser que necesites repetir el estudio otro día. A veces, una personas con gastroparesia puede digerir una comida de manera normal, dando resultados falsos a la prueba. Si tienes diabetes, tu doctor debe darte instrucciones especiales acerca del ayuno.
  • Manometría gastroduodenal: Esta prueba mide la actividad eléctrica y muscular del estómago. El médico pasa un tubo delgado por la garganta hasta el estómago. El tubo contiene un cable que toma mediciones de la actividad eléctrica y muscular del estómago mientras digiere líquidos y comida sólida. Las mediciones muestran cómo trabaja el estómago y si hay o no un retraso en la digestión.
  • Pruebas de sangre: el médico puede pedir exámenes de laboratorio para checar el conteo de la sangre y para medir los niveles químicos y de electrolitos en sangre.
  • Endoscopía superior: es un examen por el cual se introduce una sonda delgada y flexible por la boca hasta el estómago. El endoscopio tiene una cámara que permite evaluar el tracto gastrointestinal superior para determinar la presencia de úlceras, inflamación, cáncer, hernias u otras anomalías. Estas enfermedades pueden causar síntomas similares a los de la gastroparesia. La endoscopía superior generalmente toma entre 10 y 15 minutos para su realización. Normalmente, se administran medicamentos por vía intravenosa justo antes del examen para que el paciente se sienta cómodo y como medio de sedación. En caso de encontrar algo anormal, como una úlcera o inflamación, es posible obtener biopsias.
  • Estudio sobre vaciamiento gástrico: este examen de medicina nuclear está ampliamente disponible y estudia la velocidad con la que el estómago vacía material sólido y líquido. El retraso en el vaciamiento gástrico es un indicativo para diagnosticar gastroparesia. El paciente ingiere un huevo o avena, junto con una pequeñísima cantidad de material radioactivo (99m Tc), y con una técnica de exploración se mide el proceso de vaciamiento del estómago.

¿Cómo la trato?

Lo más importante es controlar los niveles de glucosa sanguínea lo mejor posible. Tratamientos, tales como insulina, medicamentos orales, cambios en lo que comes y cuando lo comes ayudan a que te sientas mejor.

Insulina para el control de la glucosa

Si tienes gastroparesia, la comida que ingieres es absorbida más lento y en momentos impredecibles. Para manejar mejor la glucosa sanguínea, puedes necesitar lo siguiente:

  • Tomar insulina con más frecuencia
  • Tomar insulina después de comer en vez de antes de comer
  • Checar los niveles de glucosa sanguínea más frecuentemente después de comer y administrar la insulina cuando sea necesario.
  • Tu médico te dará instrucciones específicas basadas en tus necesidades particulares.

Medicina

Algunas medicinas son usadas para la gastroparesia. Tu doctor puede recetarte alguna o algunas para tratarla de forma más efectiva.

Comida y cambio en la alimentación


Cambiar tus hábitos alimenticios pueden ayudarte a controlar la gastroparesia. Tu doctor o dietista te dará instrucciones específicas, pero puede ser que te pidan que tengas seis comidas pequeñas al día en vez de tres grandes. Si menos comida entra al estómago cada vez que comes, no se llenará demasiado. O tu doctor o dietista te puede sugerir que sigas una dieta blanda (principalmente líquidos) hasta que los niveles de glucosa se estabilicen y haya mejorado la gastroparesia. La dieta blanda provee todos los nutrientes encontrados en comida sólida, pero pasa más fácilmente en el estómago y más rápido.

El doctor también te puede recomendar que evites alimentos altos en grasa y altos en fibra pues le toma más tiempo al estómago a digerirlos. La grasa naturalmente desacelera la digestión- algo que no necesitas si tienes gastroparesia- y la fibra es difícil de digerir. Algunos alimentos altos en fibra, como la naranja y el brócoli o las verduras crudas contienen material que no se puede digerir. Evita estos alimentos porque la parte que no se puede digerir se puede quedar en el estómago por mucho tiempo y formar masas sólidas llamadas bezoar. Estas masas de materia no digerida pueden causar un bloqueo y evitar que se vacíe el estómago, lo que puede provocar náusea y dolor.

Sonda de alimentación

Si otros tratamientos con medicamentos no funcionan, puede ser que necesites una pequeña cirugía para colocar una sonda de alimentación en el intestino delgado. Esta sonda se llama yeyunostomía. La sonda le permite a los nutrientes entrar directamente al intestino delgado, evitando así el paso del estómago.

Antes de colocar una sonda de alimentación, primero se realiza una prueba durante unos días con una sonda de alimentación temporal oroyeyunal o nasoyeyunal, a fin de verificar la tolerancia de la persona a este tipo de alimentación directa al intestino delgado. Por lo común, la sonda de alimentación temporal se coloca con la ayuda de un endoscopio, el cual guía el paso de ésta desde la nariz o boca al esófago (tubo que conecta la boca al estómago) y luego al estómago para finalmente llegar al intestino delgado.

La yeyunostomía es particularmente útil cuando la gastroparesia evita que los nutrientes y los medicamentos necesarios para regular los niveles de glucosa sanguínea lleguen al torrente sanguíneo. Al evitar el problema (que es el estómago) y poner los nutrientes y medicinas directamente en el intestino delgado, te aseguras que estos productos sean digeridos y entren al torrente sanguíneo rápidamente. La yeyunostomía puede ser temporal y es usada sólo en casos muy graves de gastroparesia.

La gastroparesia no tiene cura, y los tratamientos que existen sólo la controlan y la calman. Es una condición crónica.
Evitemos llegar a la gastroparesia. Controlemos nuestros niveles de azúcar en sangre, llevemos una alimentación balanceada y hagamos ejercicio. Cuida tu diabetes.

Fuente: Vivir con Diabetes

Alertan sobre mala alimentación de los mexicanos

Expertos nacionales e internacionales coincidieron en que México vive una situación de alarma por su mala alimentación; nuestro país se ha convertido en el mayor consumidor de refrescos y en uno de los principales en sopas instantáneas y botanas.

 

De igual forma, reportan que durante los últimos 50 años se ha modificado la composición física de los habitantes; ahora tienen más grasa que antes, aseguran.

 

En el marco del Foro Internacional sobre Políticas de Combate contra la Obesidad, convocado por la Alianza por la Salud Alimentaria, los expertos en nutrición mencionaron que para frenar esta epidemia es necesario aplicar impuestos a la comida chatarra, regular la publicidad y mejorar el etiquetado de los productos.

 

El asesor regional en Alimentación Saludable y Vida Activa de la Organización Panamericana de la Salud en Washington, Enrique Jacoby, alertó sobre el exceso con el que comen botanas los mexicanos, las cuales han remplazado a la comida tradicional en tan sólo 20 años.

 

“No pueden seguir teniendo precios a los cuales pueda acceder hasta el más pobre en la más remota sierra de cualquier parte de nuestros países de América, y que tengan la imagen de seducción para su consumo y la accesibilidad total; basta estirar un brazo a la izquierda o derecha y alcanzamos cualquiera de estos productos”, indicó.

 

Jacoby evidenció la constante presión de la industria para evitar que leyes que han sido aprobadas en distintos países de América Latina sean detenidas.

 

“Las compañías se han resistido agresivamente para evitar que se regule la exposición de los niños a la comida chatarra: siete países han pasado legislaciones a través de sus congresos para esta exposición y una a una, la industria ha encontrado manera de derrotarlas”, destacó.

 

Por su parte, el director fundador del Centro de Investigación en Nutrición del Instituto Nacional de Salud Pública, Juan Rivera Dommarco, alertó sobre cómo ha cambiado la composición física del mexicano promedio y cómo durante los últimos 50 años la obesidad ha derivado en otras enfermedades como la diabetes y la hipertensión arterial.

 

Por último, el director general de Promoción de la Salud de la Secretaria de Salud, Eduardo Jaramillo, anunció que el presidente Enrique Peña Nieto desplegará la Estrategia Nacional para la prevención y el control del Sobrepeso, la Obesidad y la Diabetes, la cual pretende ser una política pública integral de prevención, promoción de salud y de atención médica de acceso efectivo a servicios a la salud.

Fuente: Sexenio

Urgen colocar advertencias en “comida chatarra” para disminuir altos índices de obesidad y diabetes

El diputado del Partido de la Revolución Democrática (PRD), Andrés Eloy Martínez Rojas, urgió a desarrollar políticas públicas para enfrentar la alta incidencia de obesidad y diabetes, pues consideró que el país vive el mayor deterioro en los hábitos alimenticios en la historia.

Al respecto, presentó una iniciativa de reformas a la Ley General de Salud, para que sean incluidas en las etiquetas de los alimentos y las bebidas de bajo valor nutritivo advertencias del riesgo que significa su consumo habitual y agregar en los envases la leyenda “el abuso en el consumo de este producto es nocivo para la salud”.

En la iniciativa, turnada a la Comisión de Salud, precisó que en la publicidad de este tipo de alimentos y bebidas deberán incluirse, de forma visual y auditiva, mensajes sobre los riesgos y efectos para la salud de los consumidores.

El propósito, añadió, es prevenir enfermedades crónicas de razón multifactorial, entre ellas, la obesidad y el sobrepeso que de acuerdo con todos los indicadores, están creciendo en forma alarmante.

Expuso que la Federación Mexicana de Diabetes reportó que uno de cada tres adolescentes de entre 12 y 19 años tiene obesidad o sobrepeso.

Las cifras de personas diabéticas han aumentado exponencialmente durante la última década, cada hora se diagnostican 38 nuevos casos y cada dos horas, mueren cinco personas a causa de sus complicaciones, detalló.

Asimismo, de cada 100 pacientes con diabetes, 14 presentan alguna complicación renal, 30 por ciento de los problemas de pie diabético termina en amputación y de cada cinco personas, dos desarrollan ceguera, precisó.

Estas cifras, aseveró, hacen que México ocupe el décimo lugar mundial en diabetes y se estima que para el año 2030 ocupe el séptimo puesto.

Por otro lado, refirió que se ha informado que el consumo de refrescos en el país es de 300 millones de cajas al año, lo que equivale a 15 mil 500 millones de dólares, por lo que es uno de los mercados más lucrativos del mundo.

A pesar de estos indicadores, poco se ha hecho para resolver y abatir la obesidad infantil, este “es un problema serio de salud que debe interesarnos a todos, puesto que en un futuro nos afectará como sociedad”, advirtió en la iniciativa.

La propia Secretaría de Salud (SSA) considera que la obesidad y el sobrepeso han aumentado en todas las edades, regiones y grupos socioeconómicos, lo que ha puesto a México en el segundo lugar en el mundo en obesidad en adultos y el primero en infantes, destacó.

El legislador del partido del sol azteca insistió en que es indispensable aplicar una estrategia poblacional, multisectorial, multidisciplinaria y adaptada al entorno cultural y la educación para modificar los hábitos alimenticios de la población.

“Sin duda, el tema debe interesar a todos los sectores de la sociedad, e implementarse programas de orientación alimentaria que revaloricen los alimentos saludables, ya que la obesidad es un trastorno tratable y curable”, remarcó en la iniciativa.

Fuente: SDP Noticias

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La toronja ayuda a la insulina

Un trabajo conjunto de científicos de la Universidad Hebrea de Jerusalén (Israel) y el Hospital General de Massachusetts (Estados Unidos) ha puesto de manifiesto que un compuesto antioxidante de la toronja, la naringenina, es capaz de ayudar al hígado a regular la presencia de lípidos e hidratos de carbono en la sangre al descomponer los ácidos grasos, y con ello se aumenta la sensibilidad a la insulina.

El informe explica que el antioxidante está relacionado con el sabor amargo del fruto. “El hígado se comporta como cuando se ayuna, acabando con los ácidos grasos en lugar de con los carbohidratos, al tiempo que apenas produce efectos secundarios”, asegura Yaakov Nahmias, autor del estudio.

Aun para quienes no tienen diabetes esta es una noticia importante, pero hay más que la toronja ofrece. Por ejemplo, tiene menos calorías que otros cítricos, como la naranja, la mandarina o el limón, y también contiene magnesio, calcio, fósforo, hierro y potasio, además de las vitaminas C, B2, B1 y A.

Asimismo, la toronja reduce la sensación de hambre debido a la fenilalanina que inhibe la enzima tirosina hidrolasa y envía al cerebro una sensación de saciedad. A las personas con sobrepeso se recomienda esta fruta después de una comida, pues acelera la conversión de las grasas en energía.

Algunos especialistas recomiendan comerla de forma regular y sin quitarle la piel, ya que la toronja es capaz de reducir el colesterol malo, lo que es un efecto protector del sistema cardiovascular.

Por si fuera poco, según el doctor Ezra Cohen, especialista en cáncer en la Universidad de Chicago, tomar un vaso al día de jugo de toronja (237 mililitros) permite a los pacientes reducir la dosis de rapamicina (fármaco oncológico) utilizada también en los receptores de trasplantes, y obtener los mismos beneficios.

Así que incluyamos toronja en nuestra dieta diaria

Fuente: Vive con diabetes

La bulimia del diabético

La obsesión por la delgadez también afecta a personas diabéticas, sobre todo jóvenes, que para no engordar evitan las dosis de insulina necesarias. Un problema grave.

“Se conoce al término diabulimia como un trastorno de la conducta alimentaria en que las personas con diabetes tipo 1 omiten o reducen las dosis de insulina necesarias, con el fin de adelgazar y controlar el peso. Si bien uno de los síntomas de este tipo de diabetes es la pérdida de masa corporal, cuando la persona inicia el tratamiento con insulina, lo recupera con rapidez. Allí es cuando comienza a manifestarse la disconformidad de la imagen corporal. Se trata de un problema de salud poco reconocido que combina dos patologías que ya de por sí son peligrosas”, explica Marina Torresani, directora de la Carrera Nutrición Clínica de la UBA.

“Aunque la mayoría de los pacientes se aplica correctamente la hormana y suelen ser delgados, hace algunos años se observó que jóvenes de entre 15 y 30 tenían una preocupación exagerada por el peso y acostumbraban aplicarse menos insulina que la necesaria para poder comer más y no engordar. Un 20% a 30% de las chicas sufre de esta condición”, agrega Edgardo Ridner, miembro de la Sociedad Argentina de Nutrición. Un cóctel explosivo.

Conocer la diabetes

Cuando se tiene alta el azúcar en sangre (esto se conoce como hiperglucemia), ya sea porque el páncreas no puede producir suficiente insulina o las células no responden a ésta, se sufre de diabetes, enfermedad responsable de síntomas como la polidipsia (aumento de la sed) y poligafia (aumento del apetito). Hay tres tipos: 1, 2 (la más común) y la gestacional.

“La diabetes tipo 1 o ‘juvenil’, ya que es más prevalente en niños y púberes, representa uno de cada diez casos de esta enfermedad. Se caracteriza por la incapacidad total del organismo de producir insulina, una hormona fundamental para que el cuerpo pueda convertir la glucosa (azúcar) de los alimentos en energía”, detalla Sofía Magneres, de la Clínica en Nutrición y Salud del Doctor Cormillot. Como el cuerpo es incapaz de producirla, esta hormona debe ser administrada en forma exógena.

“La insulina que los diabéticos deben inyectarse es la más anabólica que existe, porque introduce el azúcar de los alimentos dentro de las células. En ausencia de insulina, la glucosa queda dando vueltas en la sangre del paciente, lo que genera las complicaciones oculares y renales características de la diabetes”, agrega Magneres.

Causas y consecuencias

“Sin la insulina, las células del cuerpo no pueden tomar la glucosa y sin ésta, en un intento por disminuir el azúcar en sangre, se expulsa el exceso vía la orina. Los pacientes se aplican dosis menores de insulina para adelgazar, ya que el cuerpo, al no poseer suficiente cantidad de hormona, no aprovecha los azúcares de los alimentos, absorbe menos energía y pierde peso”, afirma por su parte Clara Iturralde, licenciada en Nutrición. Cuando el organismo no posee insulina, aumenta la glucosa en sangre y se da una hiperglucemia y si esta perdura en el tiempo, se dañarán las células cayendo así en estado de coma o muerte.

“Además, se lesionan los vasos sanguíneos que irrigan los nervios y esto puede derivar a una retinopatía diabética, que provoca una ceguera”, amplía Iturralde.

La diabulimia es un trastorno de la alimentación que afecta a adolescentes mujeres que tienen la misma obsesión por el peso que puede tener una no diabética, pero en lugar de provocarse el vómito omiten la dosis de insulina que les corresponde, por lo general después de comer.

“Esta hormona estimula el apetito y la acumulación de grasa corporal, lo que se contrapone con la aspiración de delgadez de muchas jóvenes”, sigue la doctora Iturralde.

La falta de la menstruación, del desarrollo del cuerpo en el caso de la adolescencia, y la pérdida del pelo son otras de las complicaciones que se le suman al cuadro de diabetes en estos casos. “En la diabulimia, la persona juega con la insulina como conducta compensatoria”, agrega Iturralde.

Contra la enfermedad

“El tratamiento es complejo, ya que es frecuente que las personas afectadas nieguen su condición y no busquen ayuda. Padres y amigos deben ser de utilidad para tomar conciencia. El abordaje requiere experiencia en trastornos de la conducta alimentaria y en diabetes o, de lo contrario, un trabajo en equipo adecuado”, aconseja Ridner. Menciona que este cuadro requiere yb especialista en salud mental, un médico clínico, un nutricionista y un diabetólogo trabajando en conjunto para combatir el problema.

En cualquier caso, las personas con diabetes que se inyectan insulina deben hacer una dieta sana y equilibrada, rica en fibra y evitar los azúcares simples, las grasas saturadas y trans. De esta forma tendrán un peso saludable, sin complicaciones.

Fuente: Clarín

La incidencia de la diabetes crece hasta el 15 % por los malos hábitos

El sedentarismo y los malos hábitos alimenticios están detrás del fuerte crecimiento que ha experimentado la incidencia de la diabetes en los últimos años. Si en 2008 el 10 % de la población sufría esta enfermedad, en la actualidad el dato ha aumentado hasta el 15 %.

El endocrino del Hospital Universitario de Córdoba Rafael Palomares, ha alertado de la incidencia que la diabetes tipo 2 está teniendo en la población infantil. “Hace una década era impensable llegar a estas cifras. Entonces, eran sobre todo las personas con obesidad y los adultos los que sufrían la diabetes tipo 2, ahora esta tendencia ha cambiado mucho y es la población infantil la que más nos preocupa“, insistió el experto.

La diabetes, además de ser una enfermedad en sí, también es un factor de riesgo para las patologías cardiovasculares, la principal causa de muerte en España. Además de por el repunte de nuevos casos, el doctor Palomares mostró su preocupación por el número de personas que padecen la enfermedad, pero que lo desconocen.

En concreto, puntualizó que en torno a un 30 % de las personas que sufren de una diabetes no lo saben. “En este tipo de dolencia los síntomas se desarrollan más lentamente y no dan la cara de una forma tan palpable como la de tipo 1, que sobre todo se hereda genéticamente. Además, para confirmar la enfermedad es necesario un análisis de sangre, algo que los padres no les hacen a sus hijos si no es a petición de un pediatra o los mayores a petición de su médico de cabecera“, insistió el doctor.

Según Palomares, el aumento de la incidencia de la diabetes ha provocado que sea una de las enfermedades, seguida del cáncer, en la que más están investigando los laboratorios. El último avance está centrado en unas inyecciones (terapia incretinas) que en estos momentos el paciente se debe inyectar una vez al día.

Según Palomares, dentro de dos meses estará el mercado una inyección que se aplicará tan sólo una vez a la semana.

Fuente: Infodiabético