Abren centro de atención para diabéticos en Edomex

En el Estado de México, ponen en marcha una Cruzada estatal, para prevenir y atender la diabetes entre los mexiquenses.

En Cuautitlán Izcalli, el gobernador Eruviel Ávila inauguró el primer Centro de atención al diabético, en la entidad.

Ahí anunció la construcción de más clínicas, para atender a la población mexiquense que padece esta enfermedad.

“Hoy formalmente estamos anunciando la puesta en marcha de 16 centros de atención a los diabéticos, 16 centros que estarán siendo atendidos por médicos especialistas. Estamos sumándonos a esta cruzada, al llamado que hace el señor presidente Enrique Peña Nieto para prevenir, para combatir la diabetes en México y en el Estado de México”, señaló Eruviel Ávila, gobernador del Edomex.

Los municipios beneficiados con estos centros de salud son: Cuautitlán Izcali, Acambay, Polotitlán, Tujupilco, Tenancingo, Villa de Allende, Atizapán, Naucalpan, Tlalnepantla, Xaltenco, Tecamac, Ixtapaluca, Ecatepec, Amecameca, Nezahualcóyotl y Metepec.

Los centros de atención a personas con diabetes, tuvieron una inversión de 137 millones de pesos. En el Estado de México, en 2011, ocurrieron 11 mil 600 fallecimientos a causa de la diabetes.

Actualmente son atendidos en hospitales y clínicas más de 84 mil pacientes, con esta enfermedad.

El gobernador recordó que este jueves, es Día internacional del mal de Parkison.

Al respecto, anunció que están construyendo varias clínicas, donde atenderán a personas con esta enfermedad.

“Estamos en todo el Estado de México, impulsando más de 17 centros de geriatría, ya inauguramos el primero en Metepec y vamos por más en el Estado de México”, destacó el mandatario mexiquense.

El gobernador dijo que en salud y educación, no escatimará en invertir recursos, para beneficio de los mexiquenses.

Fuente: Noticieros Televisa

Hormona produce insulina 30 veces más rápido; ideal para tratar diabetes tipo 2

En algunos países, la diabetes representa un problema de salud alarmante por encima de otras enfermedades aparentemente más graves.

Sin embargo, tratar la diabetes tipo 2 con una inyección semanal, mensual o incluso anual, podría ser algo posible en un futuro cercano gracias a una hormona llamada betatrofina, de acuerdo con una investigación que apareció publicada en la revista Cell.

La betatrofina hace que las células del páncreas que producen insulina se lo hagan 30 veces más rápido de lo normal. Esta molécula también es la responsable de que las mujeres gestantes puedan hacer frente a la mayor demanda de glucosa durante el embarazo.

A su vez, los investigadores creen que también podría tener un papel importante en el tratamiento de la diabetes de tipo 1 o juvenil.

La investigación que llevó a este descubrimiento por el que ya se han interesado algunos laboratorios, fue desarrollada en el Instituto de Células Madre de la Universidad de Harvard y está financiado con fondos federales estadounidenses.

Fuente: La opinión

Catalogarían diabetes como amenaza a salud pública en San Luis Potosí

Con el fin de brindar atención integral a quienes padecen diabetes en el estado, el diputado Eugenio Govea Arcos presentó una iniciativa de reforma a la Ley de Salud del Estado de San Luis Potosí, a fin de incluir un capitulo denominado Prevención, Tratamiento y Control de la Diabetes.

Esto debido al incremento en los casos de diabetes mellitus en el país, que según datos de la propia Secretaría de Salud Federal ha calificado como una emergencia de salud pública, que se ha duplicado en los últimos 12 años y que se prevé que para el año 2030 más de 16 millones de mexicanos padecerán esta enfermedad, lo que representa un 60% más que en 2013.

En su exposición de motivos, el legislador destaca urgencia por atender esta enfermedad y crear un Consejo de Diabetes del Estado “con el fin de que las acciones de prevención, tratamiento y control de la diabetes en todas sus modalidades, tenga un mayor impulso, de tal forma que podamos mejorar la calidad de vida de los potosinos de manera real”.

Este Consejo estará integrado por el Gobernador del Estado, el Secretario de Salud, el Secretario de Educación, los directores de hospitales a cargo del estado, los directores de los hospitales a cargo del IMSS y el ISSSTE, los directores de hospitales privados, representantes de cámaras y organismos intermedios y medios de comunicación.

Detalla que las funciones de este Consejo serán las de establecer un control estadístico de la diabetes en los 58 ayuntamientos de San Luis Potosí, que deberá ser remitido al Congreso del Estado y en el cual se deberán expresar las acciones y avances en el control y prevención de la diabetes.

También deberá planear campañas anuales de medición de glucosa y de información para que la población conozca las causas y consecuencias de la diabetes promoviendo los cambios en la alimentación y la ejercitación.

Explicó que en coordinación con la Secretaría de Educación deberá promover que se incluya en los cursos de educación de todos los niveles, la difusión de las medidas preventivas en contra de la diabetes y la creación de unidades especializadas para el tratamiento de personas con diabetes en los 58 ayuntamientos.

Esta iniciativa fue turnada a la Comisión de Salud y Asistencia Social para su análisis.

Fuente: Plano informativo

Combatirían obesidad y diabetes con bacteria

Por medio del trabajo con una bacteria que se aloja en el intestino delgado es posible combatir la obesidad y la diabetes tipo 2, de acuerdo con un estudio hecho en animales y que fue publicado en la revista especializada Proceedings of the National Academy of Science.

Un compuesto fabricado con esta bacteria, llamado “sopa de bacteria”, tiene la capacidad de modificar la manera como se absorbe la comida, señalaron los investigadores.

Aunque hasta el momento se ha trabajado solamente con ratones, los científicos aseguraron que el siguiente paso es probar el compuesto con seres humanos, para comprobar si es posible que las bacterias ayuden a reducir kilogramos.

Según los especialistas, las bacterias superan a las células en un grado de 10 a uno, y refirieron que cada vez se evidencia más que esta colección de bacterias tiene la capacidad de ser benéfica para el organismo.

La sopa de bacteria se les proporcionó a ratones con una dieta rica en grasas, los cuales perdieron cerca de la mitad del peso extra que tenían, y también demostraron tener niveles más bajos de resistencia a la insulina, un factor determinante para la diabetes tipo 2.

Patrice Cani, de la Universidad Católica de Lovaina, señaló que si bien “nosotros no eliminamos completamente la obesidad, pero hubo un fuerte descenso en el tejido adiposo. Esta es la primera demostración de que hay una relación directa entre una especie específica (de bacteria) y la mejora del metabolismo”.

Los científicos también señalaron sentirse sorprendidos de que entre los miles de tipos de bacterias que existen en el organismo solamente con la Akkermansia muciniphila pudiera contemplarse dicho efecto.

Inclusive señalaron que en el futuro sería posible desarrollar una terapia basada en dicha bacteria.

Por su parte, Collin Hill, microbiólogo del University College de Cork, en Irlanda, señaló que “ss muy emocionante. Hemos relacionado a muchas bacterias con el aumento de peso, pero esta es la primera vez que una intervención parece funcionar”.

Sin embargo, también refirió que tampoco debe ser “factible que puedas comer tortas, papas fritas y salchichas todo el día y luego comer bacteria para revertirlo todo”.

Fuente: Su Médico

Sin atender 50% de casos de diabetes en Coahuila

Cada año 30 mil coahuilenses adquieren algún tipo de diabetes, pero sólo poco más de la mitad son diagnosticados y un número inferior a los 15 mil toma alguna acción para controlar el padecimiento, explicó Jaime Pineda Pineda, subsecretario de Salud del Estado.

Del problema de la diabetes Coahuila no escapa. En esta entidad las cifras por gasto para la atención a personas con algún tipo de diabetes son similares a las del resto del país: aproximadamente el 35 por ciento del presupuesto dedicado a la salud.

Sin embargo, explica Pineda Pineda, el destino de grandes cantidades del presupuesto no sólo son para controlar el azúcar en la sangre de los pacientes que ya fueron diagnosticados, sino también para atender a aquellos que por padecer esta enfermedad, sufren algún tipo de complicación en su salud, como lo son las amputaciones o problemas con el corazón.

“Nosotros estamos en las mismas circunstancias que el resto del país, (la diabetes) consume cantidades muy importantes (del presupuesto), hay quien habla que consume alrededor del 30 al 35 por ciento general en el país”, explicó Pineda.

Agregó que “el consumo más fuerte de la diabetes son las complicaciones que tiene. Los pacientes que por diabéticos tienen un infarto al miocardio o insuficiencia renal que finalmente los lleva a la necesidad del trasplante de riñón, los enfermos diabéticos que tiene amputaciones de miembros por el pie diabético o la rinopatía diabética.

Se debe prevenir

“La diabetes tiene un componente hereditario muy importante, la gente que sabe que en su familia hay diabéticos, está mayormente obligada a conservar el peso dentro de los límites normales, a tener una actividad física cotidiana y a tomar una alimentación saludable. Con eso retrasa la aparición de la diabetes mucho tiempo”, dijo.

La diabetes y sus complicaciones son la segunda causa de muerte en el país y en el mundo.

Cifras a nivel nacional señalan que del total de enfermos, el 5.29 por ciento están bien controlados; el 38.4 por ciento pobremente controlados, y el 56.2 por ciento muy pobremente controlados.

SS EN ALERTA

Aproximadamente el 35 por ciento del presupuesto dedicado a la salud es destinado a pacientes con la enfermedad.

En México existen alrededor de 10 millones de diabéticos que absorben más de 39 mil 911 millones de pesos al año.

Fuente: Vanguardia

¡Cuida tus riñones!

Los riñones son unos órganos maravillosos que se encargan de limpiar la sangre y darle un equilibrio químico. Ellos son una maquinaria compleja de purificación. A diario, purifican unos 200 litros de sangre para filtrar unos 2 litros de desechos y exceso de agua. Los desechos y el exceso de agua se convierten en orina.

Dentro de los riñones hay millones de vasos sanguíneos pequeñísimos que actúan como filtro. Su trabajo es remover la “basurita” de la sangre (tal basurita o desechos son la urea, el ácido úrico, la creatinina, el potasio y el fósforo). A veces este sistema de filtrar se descompone. La diabetes puede causar daño en los riñones lo que provoca que fallen. Si los riñones fallan, pierden la habilidad de filtrar y eliminar la “basura”, lo que conlleva a una enfermedad renal.

¿Cómo afecta la diabetes a los riñones?

Cuando nuestro cuerpo digiere la proteína que comemos, salen residuos (o “basurita”) que debemos desechar. En los riñones, millones de vasos sanguíneos pequeñísimos, que tienen unos hoyitos aún más pequeños, actúan como filtros. Mientras la sangre pasa por los vasos sanguíneos, pequeñas moléculas, como la “basurita” pasan a través de los hoyitos. Estos desechos se convierten en parte de la orina. Sustancias útiles para el cuerpo, como la proteína o las células rojas, son demasiado grandes para pasar a través de los hoyos por lo que se quedan en la sangre.

La diabetes puede dañar este sistema. Los niveles altos de glucosa en sangre hacen que los riñones filtren demasiada sangre. Todo este trabajo extra afecta los filtros. Después de muchos años, comienzan a tener “fugas” por lo que pasan la proteína útil hacia la orina. Tener bajos niveles de proteína en la orina es llamado microalbuminuria. Tener grandes cantidades de proteína se llama macroalbuminuria.

Cuando la enfermedad renal es diagnosticada en sus primeras etapas (durante la microalbuminuria), muchos tratamientos pueden prevenir que la enfermedad empeore. Tener grandes cantidades de proteína en la orina es llamada macroalbuminuria. Cuando la enfermedad renal es diagnosticada muy tarde (durante la macroalbuminuria), la siguiente etapa es la terminal de la enfermedad renal.

Con el tiempo, es estrés de trabajar con esfuerzo extra hace que los riñones pierdan la habilidad de filtrar. Entonces, los productos de desecho comienzan a acumularse en la sangre. Finalmente, los riñones fallan. Esta falla es muy seria. Una persona en la etapa terminal de la enfermedad renal necesitará un trasplante de riñón o filtrar su sangre a través de una máquina (diálisis).

¿Cuáles son los síntomas de la enfermedad del riñón?

Los riñones trabajan mucho para compensar a los capilares dañados así que el daño en los riñones no produce ningún síntoma sino hasta que casi no funcionan. También, los síntomas de la enfermedad de riñón no son específicos. Los primeros síntomas de la enfermedad del riñón es por lo general retención de líquidos. Otros síntomas de la enfermedad de riñón incluyen falta de sueño, poco apetito, problemas gástricos, debilidad y dificultad en la concentración.

Es vital ver al doctor regularmente. El doctor puede checar la presión sanguínea, la orina (para buscar proteína), la sangre, y otros órganos para evitar otras complicaciones con la diabetes.

¿Cómo la prevengo?

La enfermedad del riñón en la diabetes se puede prevenir manteniendo los niveles controlados de azúcar sanguínea. Investigaciones han demostrado que llevar un buen control de glucosa sanguínea reduce el riesgo de microalbuminuria en una tercera parte. En personas que ya tienen microalbuminuria, el riesgo de que progrese a macroalbuminuria se reduce a la mitad. Otros estudios han sugerido que el tener un estricto control puede revertir la microalbuminuria.

Azúcar alta: afecta al riñón y otros órganos

El riñón es uno de los órganos que sufren mayor afectación en pacientes con la glucosa elevada, porque hay microorganismos que se desarrollan fácilmente y prenden infecciones a causa de bacterias u hongos. La cándida allbicans es uno de los gérmenes oportunistas que tienden a presentarse cuando el paciente con diabetes ha tenido infecciones repetidas o hay una disminución de los mecanismos de defensa del organismo.

El doctor Raúl García Flores, internista especialista en Medicina Crítica, profesor adjunto en la Escuela Superior de Medicina del IPN, señala que el tratamiento para evitar las alteraciones de infección provocada por estos microorganismos, es el buen control de la glucosa en sangre.

El azúcar en la sangre a niveles superiores de 180 mg/dL, daña el riñón, la vejiga o la uretra, al grado que produce un considerable ardor en la persona con diabetes cuando tenga la necesidad de eliminar el azúcar a través de la orina.

Esto también trae como consecuencia que si una persona con diabetes tiene los niveles de glucosa sanguínea superiores a 180mg/dl también se favorecen alteraciones oculares, con depósitos de glucosa a nivel del cristalino y alteraciones en el resto del ojo, “como es el caso de la retina, que nos lleva a que se vaya perdiendo la visión rápidamente y en una etapa tardía a complicaciones tan graves como el glaucoma, que es una hipertensión del ojo con pérdida definitiva de la visión”, explica el doctor.

Por lo regular todos los órganos blandos resultan afectados al incrementarse los niveles de glucosa en sangre, pero el riñón dadas sus funciones, son de los primero órganos que se ven más afectados en casos de una diabetes mal cuidada.

“Las infecciones repetidas en el riñón derivan en cicatrización del tejido renal y va disminuyendo la función de ese riñón en un promedio de 20 o 30 años o antes, incluso, cuando el riñón ya no funciona y es lo que llamamos urgencia renal.

“Esto nos lleva a la utilización de diuréticos si los volúmenes celulares son bajos y tenemos alteraciones en creatinina, la urea o si estos niveles de creatinina y urea fueran muy elevados, como en 10 decilitros, entonces estamos hablando de un paciente que nos va a empezar a dar manifestaciones en diferentes órganos, con náuseas, vómitos, dolor de cabeza, problemas para respirar –porque hay contracción de los pulmones–. En estos casos si no dializamos al paciente todas estas alteraciones no se van a corregir”.

Algunos datos sobre la enfermedad renal en México

De acuerdo con la Fundación Nacional del Riñón, más de un tercio de quienes viven con diabetes mellitus tipo 2 (DMT2) se encuentran en riesgo de padecer insuficiencia renal crónica (IRC), uno de los principales problemas de salud pública en muchos países, particularmente en México.

Por ello, la Fundación Mexicana del Riñón advierte la necesidad de que la gente con diabetes proteja sus riñones con un ritmo de vida saludable, acompañado de un adecuado tratamiento.

Al respecto, la Dra. María Elena Sañudo, endocrinóloga y médico internista, comentó que es necesario incrementar el conocimiento sobre las enfermedades renales, su detección temprana y el tratamiento oportuno; más aún en personas con diabetes e hipertensión arterial. Estas son las dos principales causas de enfermedad renal en México y en el mundo.

La especialista también destacó la necesidad de que los pacientes cuenten con alternativas terapéuticas que les ayude a controlar su diabetes en cualquier etapa de su enfermedad y con menos efectos secundarios, como son hipoglucemia, aumento de peso o riesgo cardiovascular; los cuales generalmente se asocian a una mayor tasa de abandono en quienes padecen enfermedad renal.

La Dra. María Elena Sañudo, dijo que la DMT2 es cada vez más común en países como México, debido en gran parte a los hábitos alimenticios poco saludables y el estilo de vida sedentario. Actualmente este padecimiento afecta a más de 346 millones de personas en el mundo, de las cuales más de 7 millones son mexicanos.

Concluyó que una dieta saludable, la práctica de ejercicio, el control de la presión arterial y niveles glucémicos, los índices de colesterol bajos y una consulta periódica al médico, son las mejores recomendaciones para prevenir este padecimiento, así como una afección derivada de ésta.

Fuente: Vivir bien con diabetes

Todo acerca de la insulina

En 1921, un grupo de investigadores canadienses incluyendo al médico Frederick G. Banting, Charles H. Best, al doctor en medicina J.J.R. Macleod y el doctor en medicina James B. Collip, aislaron a una hormona recién descubierta llamada “insulina” del páncreas (pancreata) de un ternero. Ellos la inyectaron a un chico adolescente que tenía diabetes tipo 1 (DT1). El joven, Leonard Thompson, estaba confinado a una cama en el área para personas con diabetes en el Hospital General de Toronto y no esperaban que viviera mucho- como todas las personas diagnosticadas con DT1 en esa época. Antes del descubrimiento de la insulina, un diagnóstico de DT1 era una sentencia de muerte; sin un tratamiento efectivo, la enfermedad era casi siempre fatal. La primera inyección de insulina falló. La preparación no era pura y causaba una reacción alérgica.

En vez de darse por vencidos, los investigadores regresaron al laboratorio a perfeccionar el proceso de purificación. Menos de dos semanas después, el equipo lo volvió a intentar. Esta vez, la fórmula de la insulina más refinada fue un éxito. Los niveles de glucosa de la sangre del chico y orina comenzaron a bajar. Leonard, quien había estado débil y lánguido, se volvió más activo y mentalmente más alerta casi inmediatamente. La nueva fórmula rápidamente fue probada en otros pacientes, quienes mostraron una dramática mejoría en su apariencia, niveles de energía, en su bienestar, y mediciones clínicas. Esta relevante prueba dio una nueva esperanza y felicidad a Leonard, sus compañeros en el área de personas con diabetes, sus familias y todas las personas afectadas por la DT1. El Dr. Banting y el Dr. Macleod fueron premiados con el Premio Nobel en Fisiología o Medicina en 1923 por el descubrimiento de la insulina; ellos después compartieron su premio con los otros miembros del equipo.

Aunque la insulina no cura la DT1, su descubrimiento, la transformación radical de la expectativa de vida con diabetes, y la terapia que trajo consigo son ampliamente consideradas ente los más importantes y emocionantes descubrimientos médicos del siglo 20. Para 1923, a un año de las primeras inyecciones de insulina exitosas, Eli Lilly y Compañía estaba produciendo grandes cantidades de insulina altamente purificada para el tratamiento generalizado de las personas con DT1. La insulina ha sido desde entonces el sustento y el tratamiento esencial para la DT1.

La insulina es una pequeña proteína producida por un especifico tipo de células en el páncreas, llamadas células beta. Cuando la cantidad de glucosa (azúcar) en el torrente sanguíneo incrementa, como después de comer, las células beta sueltan insulina hacia la sangre. La insulina entonces actúa como una hormona, o mensajero, que le dice a las otras células en todo el cuerpo que la glucosa está disponible y ayuda a las células a usar la glucosa como fuente de energía.

La terapia de insulina ha mejorado desde las inyecciones originales del páncreas de un ternero. Hoy en día, múltiples fórmulas de insulina e insulina análoga- formas modificadas de la proteína de la insulina- están disponibles para el manejo específico de la diabetes, y la JDRF está comprometida a llevar un estudio hacia la meta de una más segura, fácil y más efectiva terapia de insulina.

Formulaciones de insulina y la insulina análoga

Casi 60 años después de que el Dr. Banting y sus colegas hicieron la primera inyección de insulina, el descubrimiento del gen de la insulina humana en 1980 abrió la puerta para una nueva era de terapia de insulina. Al principio de la década de los 80, la insulina humana recombinada (biosintética) estaba en el mercado. La insulina recombinada crece en cepas de bacteria o levadura en el laboratorio, así que la droga ya no necesita ser purificada del páncreas de un animal. Este avance hace que la insulina sea menos cara para su producción y reduce las reacciones inmunes que alguna vez fueron efectos secundarios comunes en el efecto de insulinas derivadas de animales.

Tener el gen de la insulina a la mano también permitió a los investigadores en los 80 y los 90 comenzar a moldear con la cadena de aminoácidos que son las bases de la proteína de la insulina. Al crear diferentes versiones, o análogos, de la proteína, los científicos están tratando de resolver algunas de las diferencias entre cómo actúa la insulina recombinada cuando es inyectada en el cuerpo y cómo actúa la insulina cuando es secretada del páncreas de una persona.

En las últimas décadas, muchos tipos de insulinas y sus análogos han sido desarrollados, cada uno haciendo una parte para ayudar a personas con DT1 para lograr tener un mejor control de la glucosa. Diferentes tipos de fórmulas de insulina y análogos de insulina ofrecen por lo menos tres ventajas significativas: la velocidad del comienzo de la actividad de bajar los niveles de glucosa, el momento (la hora) de la actividad pico, y más que nada la duración de la actividad.

Los tipos de insulina que hoy en día están disponibles son:

La insulina de acción rápida, incluyendo Novo Log/NovoRapid (la insulina aspart), Hunalog (lispro) y Apidra (glulisina), son formas modificadas de la proteína de la insulina que no pueden agruparse en pequeños grupos o cristales como la insulina normal sin modificaciones como la humana lo hace. Esta modificación permite a los análogos a ser absorbidos en el torrente sanguíneo y comenzar a trabajar más rápido. Los análogos de acción rápida comienzan a funcionar para reducir la glucosa sanguínea alrededor de 5 a 15 minutos después de la inyección o la infusión. Su actividad llega a su máximo en 90 minutos y dura sólo tres o cuatro hora cuando mucho. Las formas de insulina de acción rápida son por lo general inyectadas inmediatamente antes de la comida para ayudar a controlar el alza de los niveles de azúcar en sangre causados por comer o beber. Las insulinas de acción rápida son usadas en bombas de insulina para ambas la infusión basal y masas antes de comer (dosis individuales adicionales).

La insulina normal, tales como Humulin R o Novolin R, son clasificadas como de acción corta. Esta forma de insulina comienza a trabajar en los siguientes 30 minutos, lo cual alcanza el pico de una a tres horas, y se mantiene activa en el torrente sanguíneo de una persona hasta por ocho horas. La insulina de acción corta es normalmente tomada cerca de 30 minutos a una hora antes de la comida para controlar el incremento en la glucosa sanguínea debido a la comida.

La insulina de acción intermedia, como la insulina NPH (por ejemplo, Humulin N, Novolin N, Novolin NPH, NPH Iletin II), son creadas al poner insulina normal en soluciones químicas que causan que las proteínas de insulina se amalgamen en grupos más grandes o cristales que lo que normalmente lo harían. Estos cristales más largos causan que la insulina de acción intermedia sea absorbida de forma más lenta por el cuerpo que la insulina normal, extendiendo el tiempo de acción de bajar los niveles de glucosa en sangre. La insulina de acción intermedia comienza a trabajar de una a tres horas después de administrada, alcanzando su pico de actividad de 4 a 12 horas. Al mantenerse activa hasta por 24 horas, la insulina de acción intermedia ayuda a controlar los niveles de azúcar en sangre entre las comidas.

La insulina de acción prolongada (ultralenta), tales como el Lantus (glargine) y Levemir (detemir), son formas modificadas de la proteína de insulina que ya sea que amalgamen más insulina normal o se junten o peguen a una proteína en la sangre llamada albumin. La interacción entre las moléculas de insulina o entre la insulina y el albumin lentamente se deshace, liberando gradualmente la insulina de acción prolongada a que haga su trabajo en el torrente sanguíneo. Estas insulinas comienzan a trabajar de una a dos horas después de la inyección. Por lo general, la insulina de acción prolongada no tiene un pico fuerte de actividad pero trabaja constante y estable por 24 horas. Esto permite niveles basales de insulina en la sangre todo el tiempo. Este patrón uniforma de la actividad de insulina puede reducir el riesgo de hipoglucemia (bajos niveles de glucosa en sangre) durante la noche para algunas personas comparado con las insulinas de acción intermedia. Como las insulinas de acción intermedia, la insulina de acción prolongada so por lo general utilizadas una vez al día para ayudar a mantener los niveles de glucosa sanguínea controlados ente comidas y durante el sueño.

El tiempo de comienzo de la acción, el pico (la acción máxima) y la duración de la actividad de cada insulina varía entre los individuos con DT1. Como todo medicamento, todas las formas de insulina pueden producir efectos secundarios. Cada persona debe elegir el tipo apropiado, la dosis y las combinaciones de insulinas para sí mismo junto con su médico y educador en diabetes.

Lo negativo

Las personas con DT1 tienen más opciones de insulina que nunca para manejar sus niveles de glucosa sanguínea durante el día. Las personas pueden escoger entre dos métodos de administrársela: múltiples inyecciones al día o una bomba de insulina, las cuales son administradas de forma subcutánea. Aun así, el Dr. Sanjoy Dutta, ve que habrá forma de mejorar la terapia de insulina moderna.

El Dr. Dutta identifica dos mayores limitantes en las insulinas de hoy en día y en los sistemas de administrarlas al cuerpo, comparada con la secreción de insulina hecho por el páncreas de una personas sin DT1. Primero, la acción de incluso la mejor insulina disponible hoy es lenta comparada con la insulina producida por el páncreas. Por lo mismo, las personas en terapia de insulina frecuentemente experimentan hiperglucemia (glucosa sanguínea alta) durante o inmediatamente después de comer. Segundo, la preocupación es que le toma más tiempo a la insulina a ser desechada del cuerpo, lo que puede causar hipoglucemia retardada horas después de haber terminado la comida. Estos cambios extremos en los niveles de glucosa pueden suceder a pesar de llevar el más estricto control de conteo de carbohidratos, hacer ejercicio, y otros elementos buenos para el cuidado y manejo de la DT1. Como resultado, muchas personas con DT1 pueden pasar la mayor parte de su día en rangos fuera de los deseados de glucosa sanguínea.

La JDRF está trabajando para encontrar la solución a estos problemas en lo que se encuentra la cura. “Este es un problema difícil de solucionar”, el Dr. Dutta dice. “Este no es un proyecto a corto plazo. Se requerirá paciencia, recursos, y mucha gente trabajando junta para resolver este problema tan complejo.”

La terapia de insulina para la DT1 no es la cura, pero le ha dado vida y esperanza a millones de personas desde la primera inyección en un hospital de Toronto hace 90 años. Aun así, falta mucho por hacer para mejorar la efectividad de la terapia de insulina y aliviar la carga del tratamiento asociado con la DT1.

Fuente: Vivir bien con diabetes