10 razones para que hagas ejercicio

Todas las personas, sin importar ni la edad ni las aptitudes físicas, reciben innumerables beneficios si llevan una vida activa, ¡hasta los que tienen una condición crónica! Si la tuya es la diabetes, con seguridad tu doctor te habrá indicado que necesitas hacer ejercicio como parte de tu tratamiento para el control de la misma. ¿Le has hecho caso? No lo dejes para después. Hay razones muy poderosas por las que debes tomarte en serio esa recomendación.

Medir la glucosa (el nivel de azúcar) en tu sangre, administrarte insulina o tomar tus medicamentos, regular tus porciones… con tantas cosas que debes recordar a diario, ¿quién piensa en hacer ejercicio? Reconsidera. El ejercicio realizado de forma constante y regular puede ser un arma excelente para controlar tu diabetes. En lugar de usar tu condición como excusa para acomodarte en un butacón, hazle frente y motívate a proteger y conservar tu salud.

Aquí te damos 10 razones muy poderosas, respaldadas por la American Diabetes Association (Asociación Americana de la Diabetes), por las que los diabéticos en particular deben hacer ejercicio.

1.Mejor control del nivel de la glucosa en la sangre. La actividad física ayuda a quemar calorías (por lo tanto a usar más glucosa o azúcar como combustible). También hace que el cuerpo sea más sensible a la insulina, por lo que utiliza más eficazmente la que produce tu cuerpo o la que te inyectas.

2.Presión arterial más baja. El ejercicio ayuda a tu corazón a bombear la sangre con más fuerza y con un ritmo más lento.

3.Mejor control de los niveles de los lípidos (grasas) en la sangre. Mediante el ejercicio puedes reducir tu nivel de colesterol de baja densidad (LDL) o colesterol “malo” y el de los triglicéridos, mientras que aumentas el del colesterol de alta densidad (HDL) o colesterol “bueno” que ayuda a proteger tu corazón.

4.Reduce la cantidad de medicamentos o de insulina que necesitas tomar. Como el ejercicio te ayuda a perder peso y a mejorar el control de tu glucosa, con el tiempo puedes necesitar menos insulina o medicamentos.

5.Pérdida de sobrepeso. Una rutina regular de ejercicio te ayuda primero a perder las libras o kilos de más y/o a mantener el peso en su nivel correcto al quemar las calorías adicionales. Es importante que consultes a tu doctor antes de seleccionar un plan de ejercicios, para que él o ella te aconsejen acerca qué tipo de ejercicio es el mejor para tu condición y tu estado físico.

6.Disminuye los riesgos de otros problemas de salud. El ejercicio puede reducir tu riesgo de sufrir un ataque cardíaco o un accidente cardiovascular. Además, reduce la pérdida de densidad ósea y ayuda a prevenir algunos tipos de cáncer.

7.Más energía y mejor sueño. Te sentirás con más ánimo y energía para realizar tus actividades diarias y de noche podrás descansar mucho mejor.

8.Menos estrés, ansiedad y depresión. El cuerpo no es el único que se beneficia con la actividad física. Con un cuerpo fortalecido mejora también tu estado de ánimo. ¡Haz la prueba!

9.Músculos y huesos más fuertes. Esto puedes lograrlo haciendo ejercicios de resistencia, ya sea con pesas ligeras, o con bandas de resistencia, que puedes obtener a precios módicos y que puedes usar en la comodidad de tu hogar, sin necesidad de utilizar máquinas o equipos sofisticados.

10.Mayor flexibilidad. Al poco tiempo de comenzar a ejercitarte, verás el cambio en tu cuerpo, que poco a poco se hará más flexible. Podrás moverte mejor y sin experimentar molestias.

Y ahora, unas palabras de advertencia para las personas diabéticas como tú que deseen comenzar una rutina de ejercicios físicos:

Lo más importante es que consultes con tu médico primero para determinar el tipo de ejercicio que más te conviene (aeróbicos, de resistencia, estiramiento, o una combinación de ellos) y el grado de intensidad de los mismos.

Seguramente tu médico te aconsejará que revises tu nivel de glucosa en la sangre antes y después de ejercitarte. Y la razón es ésta: al hacer ejercicio, el cuerpo necesita energía adicional (en forma de glucosa) para los músculos en movimiento. Cuando realizas ejercicios moderados de forma continua, los músculos necesitan hasta unas 20 veces más la cantidad normal de glucosa que normalmente utilizan. Esto puede bajar tu nivel de glucosa en la sangre. Por otro lado, el ejercicio intenso, puede tener el efecto opuesto, ya que el cuerpo lo interpreta como una forma de estrés y libera hormonas que le avisan al organismo que debe aumentar la cantidad de glucosa para brindarle más energía a los músculos. Si te sucede esto, es posible que necesites administrarte insulina después de una sesión intensa.

Si tu nivel de glucosa en la sangre es muy elevado, pospón la sesión de ejercicios hasta que llegue a un nivel normal.

Utiliza el tipo de calzado y calcetines apropiados. Procura que no te produzcan ni roces ni ampollas.

Bebe bastante líquido antes, durante y después de la sesión de ejercicios.

Ten a la mano algún tipo de alimento o merienda (snack) en caso de que tu nivel de glucosa se baje demasiado después de ejercitarte.

Y por último, no te desesperes si no ves resultados de inmediato. Todas las cosas llevan su tiempo, ¡hasta los beneficios del ejercicio! Si eres constante y paciente, en pocas semanas empezarás a notar los cambios favorables en el control de tu diabetes.

Fuente: Vida y Salud 

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Detectar la diabetes mediante el aliento

Tras ser sometido a la prueba del alcoholímetro mientras conducía su auto por una concurrida avenida de la Ciudad de México, José Luis respiró tranquilo, pues la lectura reveló que su sangre no contenía indicios de esa sustancia por arriba del nivel permitido.

Aquella noche sólo se había tomado una copa de vino, pero ya de regreso a casa José Luis se preguntaba si sería posible usar detectores similares para monitorizar otras sustancias reveladoras de la presencia de enfermedades como la diabetes, que a él le diagnosticaron hace poco.

Esa misma pregunta se hizo el premio Nobel de Química Linus Pauling, quien en 1971 abrió el camino para el estudio de los compuestos existentes en el aire exhalado por el humano o en los vapores de su orina y sangre como medios indirectos de diagnóstico médico. Gracias a esto, hoy existen tecnologías como los alcoholímetros o breathanalizers.

Sin embargo, aún no hay en el mercado dispositivos con una función similar para la detección de trastornos como la diabetes, una epidemia que afecta a 285 millones de personas. Por ello, investigadores en varios países —incluido México— desarrollan sistemas de detección molecular que permitirán diagnosticarla en trazas de compuestos como la acetona.

“La ventaja de medir acetona en el aliento —el aire alveolar que exhalamos como equivalente a los gases de escape de nuestra maquinaria metabólica— es que es una técnica no invasiva y puede hacerse en tiempo real durante varias horas”, señala el doctor Antonio M. Juárez Reyes.

Acetona diluida

El investigador del Instituto de Ciencias Físicas (ICF) de la UNAM explica que durante cada exhalación, un individuo sano emite una cantidad ínfima de acetona: unas 0.2 partes por cada mil millones de otras moléculas como dióxido de carbono, nitrógeno, oxígeno y agua.

Si esa persona contrae diabetes y manifiesta los síntomas entonces tendrá 18 veces más esa cantidad de acetona, es decir, 9 partes de la molécula por cada mil millones del resto de sustancias mencionadas. Por ello, añade Juárez, “el reto técnico es cuantificar esta presencia tan diluida y con una alta precisión”.

Hoy se aplican exámenes de laboratorio para cuantificar la acetona en la sangre (que puede asociarse con otros trastornos), pero esto requiere un proceso dilatado para evitar errores o falsos positivos. Por otro lado, existen muchos tipos de glucómetros que, a través de la medición de glucosa, ayudan a monitorizar la aparición o evolución de la diabetes.

Esos procesos son invasivos y molestos para los pacientes que han de pincharse constantemente, sobre todo los que necesitan ver sus niveles de glucemia. En cambio, los nuevos sistemas a prueba podrían llevarse a los hospitales y centros de salud para hacer diagnósticos tempranos entre grandes gurpos de población.

Con estas herramientas para la detección molecular los científicos mexicanos buscan la mayor precisión en las mediciones. Para ello experimentan con la emisión y absorción de haces de luz amplificada (láser) o también con la espectroscopia en cavidades ópticas. Ambas permiten reconocer trazas de las sustancias deseadas en las muestras de aliento.

Del laboratorio al hospital

“Así como ningún ser humano tiene una huella digital igual, cada molécula tiene también su ´huella´ espectral particular que podemos detectar”, explica el doctor Juárez, quien acaba de abrir un Laboratorio de Detección Molecular en la Facultad de Ciencias-UNAM.

El físico egresado de la Universidad de Manchester aclara que la detección y caracterización de moléculas requiere pruebas iniciales en un laboratorio. Luego, para llevarse a los hospitales y realizar screening o tamizaje se requiere una labor de ingeniería para desarrollar aparatos portátiles

Por lo pronto, el equipo alista detalles para comenzar una prueba concepto con pacientes diabéticos. “En este año formalizaremos la colaboración, tomaremos las primeras muestras y veremos si funciona” (el procedimiento de detección), comenta la doctora Adriana Monroy Guzmán, del Hospital General de México.

La especialista en medicina interna aclara que en el diagnóstico y manejo de los sujetos diabéticos el mayor problema es que deben revisar cotidianamente sus niveles de glucosa. Esto resulta molesto para ellos y con frecuencia los lleva a desistir. “Los detectores moleculares les darían una posibilidad enorme de llevar un mejor control de su enfermedad”.

Además, añade la doctora en bioquímica, abren un amplio abanico para utilizar otros “marcadores” moleculares, pues los pacientes diabéticos registran niveles de grasas muy elevados en la sangre. Esto modifica algunos componentes del aliento que también podrían ser detectados.

“Ahora se han puesto clínicas médicas hasta en las estaciones del Metro, pero es difícil lograr que mientras vas al trabajo dones sangre para revisar tu estado de salud. Además el manejo de ella es riesgoso. Si esto lo haces con pruebas de aliento, con moléculas que normalmente están en el aire, no produces basura biológica. Eso seria una gran ventaja”.

Fuente: El Universal

La diabetes no es obstáculo para ser feliz

En el 2003 y con sólo 23 años a José Antonio López, ingeniero civil, le diagnosticaron diabetes mientras realizaba una maestría en Boston.

Desde ese momento su vida comenzó a cambiar de manera radical. Llegó al país, y su médico le recomendó un centro llamado Just Link Clinic ubicado en Boston.

López relata que su visita a esa clínica fue el inicio de una nueva mentalidad hacia su enfermedad, ya que en ese lugar se encontró con personas que trabajan en la educación del paciente diabético que es tan importante, como los medicamentos que recibe.

“Cuando fuí diagnosticado, me dí cuenta de que los niveles de ignorancia de esta enfermedad, los mitos, creencias y tabúes tenían un nivel realmente preocupante en el país” expresó López.

Esto no cooperó en nada con sus sentimiento en esos momentos, “Cuando te diagnostican una condición con la que tu tendrás que vivir para toda la vida, crea un impacto psicológico muy fuerte”, incluso sus mejores amigos pensaban en ese momento que se podía morir porque en realidad esta enfermedad ha marcado a muchas familias dominicanas.

Transformación
Cuenta que al ir a ese centro su vida experimentó una serie de cambios. Empezó asistir a unos cursos que preparan en dicha institución, donde enseñan qué es la diabetes y muestran cómo utilizar todos los medicamentos. Antes de enterarse que era diabético, no hacía ningún tipo de actividad física y no cuidaba para nada su alimentación. Esta enfermedad le cambió la vida. Cuando empezó a ir a programas de educación en los que le explicaron qué era la diabetes, aprendió la importancia de monitorearse, y conocer cómo el organismo responde a cada alimento, cuándo hacer ejercicio, a llevar una vida activa y a tener una buena nutrición.

“Hoy en día queda demostrado a nivel mundial que el paciente diabético mientras mantiene sus niveles de azúcar dentro de los parámetros establecidos, en realidad no tiene problemas para vivir una vida normal. Los médicos tienen que manejar a cada paciente de acuerdo como evolucione. Yo he llegado a conocer mi cuerpo de tal forma que me puedo dar ciertas libertades, porque sé lo que necesita mi cuerpo para contrarrestar esa libertad”, explicó.

Fundación
Actualmente con 32 años, López lleva una vida perfectamente común. Está casado y tiene una hija. Tener la enfermedad lo llevó a crear la “Fundación Aprendiendo a Vivir”, que se ocupa de ayudar a aquellas personas que la padecen. A través de esta le tiende la manos a personas que pensaban que estaban perdidas. “Esta institución vino a cambiar la manera de pensar de la mayoría de los dominicanos”.

“Los niños y adolescentes con diabetes pueden tener una vida plena, sana y productiva y unimos fuerzas para llevar a los niños y adolescentes que viven con diabetes la ayuda que prevenga el riesgo de complicaciones y muertes innecesarias”, dijo López en una entrevista para LISTÍN DIARIO.

“Aprendiendo a Vivir” ejecuta programas que ponen en mano de los diabéticos dominicanos todos los recursos necesarios para una educación en diabetes.

Hay dos tipos de diabetes, tipo 1 y tipo 2. La diabetes tipo 1 es aquella en donde el paciente debe suministrarse la insulina cada vez que come o cuando le indique su médico y la diabetes tipo 2 es aquella que es más común en adultos y se controla con medicamentos orales, dieta y ejercicios; en el caso de José Antonio su diabetes es tipo 1.

La fundación mejora la calidad de vida a través de programas de educación y provee herramientas para un mejor cuidado, una mejor nutrición y una guía de prevención para evitar complicaciones futuras.

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MÁS DE LA DIABETES
López dicta las siguientes recomendaciones: Las personas con diabetes necesitan monitorear su glicemia, tomar su medicación, hacer ejercicio con regularidad y ajustar sus hábitos de alimentación.

Además, en ocasiones, tienen que enfrentarse a problemas relacionados con las complicaciones diabéticas y llevar a cabo considerables ajustes psicológicos. Ya que los resultados se basan en gran parte en las decisiones que tomen, es de suma importancia que las personas con diabetes reciban una educación diabética de alta calidad y de manera continuada, que se adapte a sus necesidades y que esté impartida por profesionales sanitarios preparados en la prevención de las complicaciones .

Sin educación diabética, las personas con esta condición están menos preparadas para adoptar decisiones documentadas.

Un mal control tendrá como resultado unos malos resultados sanitarios y un aumento de la probabilidad de desarrollar complicaciones. La educación es, por lo tanto, la esencia en la prevención de las complicaciones diabéticas.

Fuente: Listindiario

Descansar poco conduce a mayor riesgo de diabetes

Un nuevo estudio, realizado por investigadores del Brigham and Women’s Hospital (BWH), en EE.UU., refuerza la conclusión de que dormir muy poco, o los patrones de sueño incompatibles con el reloj biológico interno del cuerpo, pueden conducir a un mayor riesgo de sufrir diabetes y obesidad. Estas conclusiones ya se habían observado en estudios de laboratorio, a corto plazo, y en seres humanos, a través de estudios epidemiológicos.

Sin embargo, a diferencia de los estudios epidemiológicos, este nuevo estudio ha examinado a seres humanos en un entorno de laboratorio controlado, durante un período prolongado, alterando el tiempo de sueño para imitar el trabajo por turnos rotativos, o el jet lag recurrente. La investigación ha sido publicada en la revista ‘Science Translational Medicine’.

Los investigadores contaron con 21 participantes sanos, en un ambiente totalmente controlado, durante casi seis semanas. Los científicos controlaron la cantidad de horas de sueño de los participantes, así como cuándo dormían, y otros factores tales como las actividades y la dieta.

Los participantes comenzaron con un sueño óptimo (de, aproximadamente, 10 horas por noche); seguido por un período de tres semanas de 5,6 horas de sueño cada 24 horas, y de momentos de sueño que tenían lugar a cualquier hora del día y la noche, simulando de esta forma el calendario de rotación de los trabajadores por turnos. Así, durante este último período, hubo muchos días en que los participantes trataban de dormir en horas inusuales para su ciclo circadiano interno -que regula el sueño-vigilia, y muchos otros procesos del cuerpo.

Los investigadores observaron que la restricción del sueño prolongada, junto con la interrupción circadiana, disminuyó la frecuencia de recuperación metabólica de los participantes. Además, durante este período, las concentraciones de glucosa en la sangre aumentaron después de las comidas, debido a la disminución de la secreción de insulina.

Según los investigadores, una disminución de la recuperación de la tasa metabólica podría traducirse en un aumento de peso anual de más de 4,5 kilogramos, si la dieta y la actividad no se han modificado. Por otro lado, el aumento de la concentración de glucosa y la secreción insuficiente de insulina podrían conducir a un mayor riesgo de padecer diabetes.

Fuente: Chance

Cómo llevar correctamente una dieta rica en proteína

Los alimentos nos proporcionan todos los nutrientes necesarios para que el cuerpo se desarrolle normalmente y que cada órgano funcione de manera correcta para así mantener una buena salud y un buen estado físico. Las proteínas, específicamente, son necesarias para fortalecer y mantener los huesos, los músculos y la piel, entre otras funciones. Descubre cómo llevar una dieta rica en proteínas, de forma correcta.

Existen varios tipos de alimentos que proporcionan proteínas, los más conocidos son la carne, los lácteos y los productos de origen animal en general. Por ejemplo, un trozo de carne de cerdo, de pollo o de queso contiene lo que se denomina proteínas completas, es decir: contiene todos los aminoácidos que el cuerpo no puede producir por sí mismo, que son 9 y se llaman aminoácidos esenciales (los aminoácidos son los componentes básicos que el cuerpo obtiene al digerir las proteínas).

También hay vegetales que contienen proteínas, como los guisantes (arvejas o chícharos), las lentejas, los frijoles (habichuelas, porotos, judías) y la quinoa. Pero en estos casos las proteínas que aportan son incompletas, es decir que no tienen todos los aminoácidos necesarios y por eso hay que combinar estos alimentos con otros para completar los requerimientos del cuerpo (las personas que siguen una dieta vegetariana estricta pueden obtener los nueve aminoácidos esenciales comiendo una amplia variedad de vegetales ricos en proteínas).

Sean de la fuente que sean, es importante que incluyas proteínas en tu dieta ya que el cuerpo no las almacena del mismo modo en que almacena las grasas o los carbohidratos. Se considera que un adulto sano necesita un promedio de 50 a 65 gramos de proteínas diarios, que pueden lograrse por ejemplo con cuatro onzas (115 gr) de carne y una taza de requesón (queso tipo cottage).

Y si eres de esas personas que considera que las proteínas ayudan a aumentar de peso, no se te ocurra eliminarlas de tu dieta si decides que quieres perder esos kilos o libras de más, ya que no sólo es un error porque no es saludable, no sólo porque no es bueno que le falten proteínas a tu cuerpo sino también porque las proteínas podrían jugar un papel importantísimo para mantener el peso deseado.

La idea de que las proteínas ayudan a aumentar de peso puede estar motivada porque la carne, que es una de las principales fuentes de este nutriente, también suele contener grasas. Pero hay cortes con menos grasas, así como también hay otras fuentes de proteína más saludables, no tienes que comer carne.

Por ejemplo, los pescados y los mariscos son una fuente excelente de proteínas porque usualmente son bajos en grasas. Algunos pescados como el salmón son un poco más altos en grasas pero del tipo saludable, conocido como omega-3

Las carnes blancas, como el pollo y el pavo también son una buena alternativa, aunque es preferible quitarles la piel al cocinarlas, ya que ésta contiene mucha grasas saturada. Incluso, la carne de cerdo, que también está dentro de este grupo, contiene el 31 por ciento menos grasa que hace 20 años.

Otra fuente excelente de proteínas son los lácteos, como leche, el queso y el yogurt, que además contienen calcio (que ayuda a mantener a tus huesos y a dientes fuertes y a prevenir la osteoporosis) y a veces hasta están fortificados con vitamina D. Y para que sean más saludables, es preferible que elijas los productos lácteos bajos en grasa o descremados.

Los huevos, por su parte, son una fuente de proteína accesible y sabrosa, pero no hay que excederse. Los especialistas consideran que – para un adulto sano – es saludable comer hasta un huevo por día.

En cuanto a los vegetales que aportan proteínas, el primer puesto se lo llevan los frijoles y los guisantes (arvejas o chícharos), que además contienen mucha fibra. Se estima que una taza por día contiene tantas proteínas como un bife o bistec a la parrilla. En este grupo también se encuentra la soja (soya), que también puede ayudar a reducir el colesterol.

Por último, elegir carnes rojas puede ser sabroso pero con moderación. Si eliges los cortes magros o con poca grasa, además de proteínas estarás adquiriendo otros minerales importantes para tu cuerpo, como zinc, hierro y vitamina 12.

Como ves, las opciones son variadas y alcanzan para satisfacer todos los gustos. Recuerda siempre comer con moderación y, para estar aún mejor, acompaña tu dieta con vegetales de todos los colores y una rutina de ejercicios.

Fuente: Vida y Salud

La clave para adelgazar y perder peso, las proteinas

Apnea del sueño afecta corazón y metabolismo

Las personas que dejan de respirar momentáneamente mientras están dormidas sufren daños cardiovasculares y metabólicos que pueden desembocar en problemas tan graves como un infarto al corazón, un accidente cerebrovascular o la aparición de enfermedades crónicas como la hipertensión y la diabetes, afirmó el internista Humberto Medina Chávez, durante la primera jornada del XXXIII Curso Internacional de la Sociedad Mexicana de Otorrinolaringología y Cirugía de Cabeza y Cuello.

Medina Chávez labora en la Clínica de Trastornos del Sueño de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) y colabora estrechamente con los otorrinolaringólogos que realizan diagnósticos y tratamientos con personas que tienen dificultades para conciliar el sueño.

Durante el primer día del Curso Internacional, el experto universitario ofreció dos conferencias en las que explicó dos grandes áreas de impacto a la salud por no dormir bien: trastornos cardiovasculares y trastornos metabólicos.

Indicó que sólo se enfocaría en estas dos áreas de impacto aunque los estudios realizados en los últimos 40 años han identificado que los problemas de sueño impactan en 8 áreas de la salud: cardiovascular, pulmonar, gastrointestinal, endocrino, perceptivo, cognitivo, social y funcional.

“Desde los años 70, cuando se describió este problema llamado Síndrome de Apnea Obstructiva del Sueño o SAOS, la interrupción de la respiración o apnea se ha relacionado con el riesgo cardiovascular. Pero al reunirse más información, en los años 90 se identificó también que este mal dormir está relacionado con el Síndrome Metabólico, que es uno de los antecedentes de la diabetes”, dijo el internista y también especialista en geriatría.

Forzar al corazón

Dejar de respirar durante unos segundos quizá no provoque un daño profundo al cuerpo del paciente, pero cuando esa actividad es repetida, principalmente en la noche, empieza a generar un estado de estrés para el cuerpo humano.

Una persona que tiene el Síndrome de Apnea Obstructuiva del Sueño (SAOS) generalmente tiene 5 apneas o deja de respirar 5 veces en cada hora que duerme. Otro de los síntomas que presenta es el ronquido intenso, por el esfuerzo que está haciendo su corazón para capturar oxígeno y despiertan con un cansancio excesivo por este esfuerzo para respirar o por las continuas veces que la falta de oxígeno los despertó en la noche.

“Mientras el paciente está teniendo estas apneas lo que ocurre en el cuerpo es que cada episodio sin respirar se eleva el estrés hemodinámico (movimiento de la sangre). Al mismo tiempo ocurren varias cosas, aumenta el grado de coagulabilidad de la sangre, empieza un proceso de estrés oxidativo e inflamación y hay falla endotelial (que es el tejido interno de las arterias, que realiza muchas funciones bioquímicas)”, explicó.

El médico dejó clara la relación entre problemas del sueño y del corazón con los siguientes datos: 70% de las personas con apnea o interrupción de la respiración en el sueño llega a ser hipertensa si no se controla la apnea; entre el 11 y el 53 por ciento de los pacientes con apnea reportan problemas de insuficiencia cardiaca, según diferentes estudios; y el número de pacientes que tienen arritmia cardiaca y apnea es de 5.3 por ciento mientras que las personas con arritmia, entre la población general es de 1.3 por ciento.

Problema de peso

Otro gran conjunto de trastornos que se derivan de los problemas de dejar de respirar mientras se duerme, son los trastornos metabólicos, es decir todos los procesos de procesamiento, absorción y almacenamiento de nutrientes.

El doctor Humberto Medina Chávez explicó que, desde 1998, diferentes estudios han relacionado al SAOS con el síndrome metabólico

“Entre las alteraciones que se afirma que provoca este problema de la apnea que interrumpe el sueño están: el incremento de la obesidad, la disminución en la producción de la hormona del crecimiento; el incremento de leptinas, la elevación del cortisol, la resistencia a la insulina, el incremento en casos de Diabetes Mellitus Tipo 2 y la hiperuricemia”, indicó el médico ante sus colegas otorrinolaringólogos.

Después de exponer una lista de 26 estudios recientes sobre el Síndrome de Apnea Obstructiva del Sueño y subrayar que en 25 de esos estudios se presentaron problemas de intolerancia a la glucosa, el doctor Medina Chávez, explicó que hay tres o cuatro explicaciones generales sobre por qué la falta de oxígeno repetida afecta al metabolismo.

La hipoxia o falta de oxígeno provoca que el cuerpo ponga en marcha un mecanismo para despertar en el que aumenta el estrés oxidativo, se libera mayor cortisol –que es resistente a la insulina- y hay producción de varias hormonas. Si hay un despertar repetido a lo largo de las horas de sueño, cada despertar recurrente provoca una hipoxia intermitente.

El experto dijo a los otorrinolaringólogos que aunque la diabetes y la obesidad no son problemas que, en apariencia, tengan relación directa con su campo, en la práctica, una buena intervención para ayudar a sus pacientes a respirar mejor mientras duermen tendrá un impacto directo en su salud cardiaca y metabólica.

“Hoy sabemos que el incremento de 10 % en el peso corporal aumenta hasta 6 veces el riesgo de apnea o interrupción de la respiración. Mientras que una reducción del 10 % del peso corporal reduce en 26 % la presencia de apnea”, concluyó el especialista, en la Unidad de Congresos del Centro Cultural Tlatelolco, en la Ciudad de México.

Fuente: Su Médico

La Diabetes y su origen comienza en los intestinos por la falta de ácido graso sintasa (FAS)

Los científicos de la Universidad de Washington Escuela de Medicina de St. Louis han hecho un sorprendente descubrimiento sobre el origen de la diabetes. Su investigación sugiere que los problemas de control de azúcar en la sangre -el sello de la diabetes- pueden empezar en los intestinos.

El nuevo estudio, en ratones, podría revolucionar una larga data de teorías sobre las causas de la enfermedad. Debido a que la insulina se produce en el páncreas y el azúcar se almacena en el hígado, muchos científicos han estudiado a estos órganos sobre las causas subyacentes de la diabetes.

Los hallazgos aparecen hoy 16 de febrero en la revista Cell Host & Microbe. En la nueva investigación, los científicos estudiaron ratones que son incapaces de fabricar ácido graso sintasa (FAS) en el intestino. FAS, una enzima crucial para la producción de lípidos, está regulada por la insulina, y las personas con diabetes tienen defectos en el FAS.

Los ratones sin la enzima en los intestinos desarrollaron inflamación crónica en el intestino, un poderoso predictor de diabetes. “La diabetes de hecho puede comenzar en el intestino”, dice el investigador principal, Clay F. Semenkovich, MD.

“Cuando las personas se vuelven resistentes a la insulina, como ocurre cuando se aumenta de peso, el FAS no funciona correctamente, lo que causa la inflamación que, a su vez, puede conducir a la diabetes.”

Semenkovich

La primera autora Xiaochao Wei, PhD, Clay F. Semenkovich, y el profesor Herbert S. Gasser de Medicina, profesor de biología celular y fisiología y director de la División de Endocrinología, Metabolismo y Lipid Research, colaboraron ??con especialistas en gastroenterología y las ciencias del genoma para determinar lo que sucede en los ratones que no puede hacer FAS en sus intestinos.

“Lo primero que vimos fue sorprendente que los ratones comenzaron a perder peso”, dice Wei, un instructor de la investigación en medicina. “Tenían diarrea y otros síntomas gastrointestinales, y cuando miramos de cerca el tejido en el intestino, se encontró una gran cantidad de inflamación.”

Al principio, los investigadores pensaron que los ratones se enfermaron debido a cambios en la mezcla de los microbios que viven naturalmente en el intestino, donde ayudan a digerir los alimentos y las vitaminas de síntesis.

En colaboración con Jeffrey I. Gordon, MD, director del Centro para Ciencias del Genoma y la Biología de Sistemas en la Facultad de Medicina, se observaron más de cerca los microbios del intestino de los ratones.

“Los ratones tuvieron cambios sustanciales en su microbioma intestinal,” dijo Clay F. Semenkovich.

Dijo: “Pero no era la composición de los microbios en el intestino lo que causó los problemas.” En cambio, dice Wei, los ratones se enfermaron a causa de un defecto en la sintetasa de ácidos grasos. Los ratones sin la sintetasa de ácidos grasos había perdido el revestimiento protector de la mucosa de los intestinos que separa los microbios de la exposición directa a las células.

Esta bacteria puede penetrar las células sanas en el intestino, por lo que los ratones enferman. En una mayor colaboración con Nicolás O. Davidson, MD, director de la División de Gastroenterología, los investigadores encontraron que los efectos secundarios gastrointestinales se asemejan a algunas de las características de la enfermedad inflamatoria intestinal.

Otros investigadores que estudian los seres humanos con colitis ulcerosa previamente había hecho la observación inexplicable que las biopsias de colon de estos pacientes tienen bajas cantidades de ácido graso sintasa.

Wei

“La sintasa de ácidos grasos está obligadA a mantener esa capa de la mucosa intacta”, dice Wei. “Sin ella, las malas bacterias invaden las células en el colon y el intestino delgado, producen la creación de la inflamación, y a su vez, contribuye a la resistencia a la insulina y causa la diabetes.”

La inflamación y la resistencia a la insulina se refuerzan mutuamente. Sustancias inflamatorias pueden causar resistencia a la insulina e inhiben la producción de insulina, ambos de los cuales interfieren con la regulación de azúcar en sangre.

A su vez, la resistencia a la insulina es conocido por promover la inflamación. Estudios posteriores mostraron que la capacidad de construir la fina, pero importante, capa de células de la mucosa se ??ve obstaculizada por el FAS defectuoso. Debido a que el intestino es tan importante para el desarrollo de la diabetes tiene sentido porque muchas personas con la afección no sólo tienen el FAS defectuoso, sino que también desarrollan con frecuencia dificultades gastrointestinales, afirmó Semenkovich.

“El dolor abdominal y diarrea son algunos de los problemas más comunes que vemos en personas con diabetes”, dice.

“Sólo podemos conectar estos ‘puntos’, ya otros expertos de la universidad nos podrían ayudar a relacionar lo que hemos observado en estos ratones a lo que ocurre en pacientes con diabetes y enfermedad inflamatoria intestinal”, dice Semenkovich. Semenkovich y Wei dice se necesita mucho más investigación, pero dicen que el SAF y un componente clave de la mucosa intestinal llamada Muc2 pueden ser objetivos potenciales para el tratamiento de la diabetes.

Ahora va a estudiar a las personas con diabetes para ver si el FAS se altera de una manera similar, la producción de daños a la capa mucosa de los intestinos.