Abren centro de atención para diabéticos en Edomex

En el Estado de México, ponen en marcha una Cruzada estatal, para prevenir y atender la diabetes entre los mexiquenses.

En Cuautitlán Izcalli, el gobernador Eruviel Ávila inauguró el primer Centro de atención al diabético, en la entidad.

Ahí anunció la construcción de más clínicas, para atender a la población mexiquense que padece esta enfermedad.

“Hoy formalmente estamos anunciando la puesta en marcha de 16 centros de atención a los diabéticos, 16 centros que estarán siendo atendidos por médicos especialistas. Estamos sumándonos a esta cruzada, al llamado que hace el señor presidente Enrique Peña Nieto para prevenir, para combatir la diabetes en México y en el Estado de México”, señaló Eruviel Ávila, gobernador del Edomex.

Los municipios beneficiados con estos centros de salud son: Cuautitlán Izcali, Acambay, Polotitlán, Tujupilco, Tenancingo, Villa de Allende, Atizapán, Naucalpan, Tlalnepantla, Xaltenco, Tecamac, Ixtapaluca, Ecatepec, Amecameca, Nezahualcóyotl y Metepec.

Los centros de atención a personas con diabetes, tuvieron una inversión de 137 millones de pesos. En el Estado de México, en 2011, ocurrieron 11 mil 600 fallecimientos a causa de la diabetes.

Actualmente son atendidos en hospitales y clínicas más de 84 mil pacientes, con esta enfermedad.

El gobernador recordó que este jueves, es Día internacional del mal de Parkison.

Al respecto, anunció que están construyendo varias clínicas, donde atenderán a personas con esta enfermedad.

“Estamos en todo el Estado de México, impulsando más de 17 centros de geriatría, ya inauguramos el primero en Metepec y vamos por más en el Estado de México”, destacó el mandatario mexiquense.

El gobernador dijo que en salud y educación, no escatimará en invertir recursos, para beneficio de los mexiquenses.

Fuente: Noticieros Televisa

Hormona produce insulina 30 veces más rápido; ideal para tratar diabetes tipo 2

En algunos países, la diabetes representa un problema de salud alarmante por encima de otras enfermedades aparentemente más graves.

Sin embargo, tratar la diabetes tipo 2 con una inyección semanal, mensual o incluso anual, podría ser algo posible en un futuro cercano gracias a una hormona llamada betatrofina, de acuerdo con una investigación que apareció publicada en la revista Cell.

La betatrofina hace que las células del páncreas que producen insulina se lo hagan 30 veces más rápido de lo normal. Esta molécula también es la responsable de que las mujeres gestantes puedan hacer frente a la mayor demanda de glucosa durante el embarazo.

A su vez, los investigadores creen que también podría tener un papel importante en el tratamiento de la diabetes de tipo 1 o juvenil.

La investigación que llevó a este descubrimiento por el que ya se han interesado algunos laboratorios, fue desarrollada en el Instituto de Células Madre de la Universidad de Harvard y está financiado con fondos federales estadounidenses.

Fuente: La opinión

Combatirían obesidad y diabetes con bacteria

Por medio del trabajo con una bacteria que se aloja en el intestino delgado es posible combatir la obesidad y la diabetes tipo 2, de acuerdo con un estudio hecho en animales y que fue publicado en la revista especializada Proceedings of the National Academy of Science.

Un compuesto fabricado con esta bacteria, llamado “sopa de bacteria”, tiene la capacidad de modificar la manera como se absorbe la comida, señalaron los investigadores.

Aunque hasta el momento se ha trabajado solamente con ratones, los científicos aseguraron que el siguiente paso es probar el compuesto con seres humanos, para comprobar si es posible que las bacterias ayuden a reducir kilogramos.

Según los especialistas, las bacterias superan a las células en un grado de 10 a uno, y refirieron que cada vez se evidencia más que esta colección de bacterias tiene la capacidad de ser benéfica para el organismo.

La sopa de bacteria se les proporcionó a ratones con una dieta rica en grasas, los cuales perdieron cerca de la mitad del peso extra que tenían, y también demostraron tener niveles más bajos de resistencia a la insulina, un factor determinante para la diabetes tipo 2.

Patrice Cani, de la Universidad Católica de Lovaina, señaló que si bien “nosotros no eliminamos completamente la obesidad, pero hubo un fuerte descenso en el tejido adiposo. Esta es la primera demostración de que hay una relación directa entre una especie específica (de bacteria) y la mejora del metabolismo”.

Los científicos también señalaron sentirse sorprendidos de que entre los miles de tipos de bacterias que existen en el organismo solamente con la Akkermansia muciniphila pudiera contemplarse dicho efecto.

Inclusive señalaron que en el futuro sería posible desarrollar una terapia basada en dicha bacteria.

Por su parte, Collin Hill, microbiólogo del University College de Cork, en Irlanda, señaló que “ss muy emocionante. Hemos relacionado a muchas bacterias con el aumento de peso, pero esta es la primera vez que una intervención parece funcionar”.

Sin embargo, también refirió que tampoco debe ser “factible que puedas comer tortas, papas fritas y salchichas todo el día y luego comer bacteria para revertirlo todo”.

Fuente: Su Médico

Los omega-3 aumentan los niveles de hormonas vinculadas a la sensibilidad a la insulina

Los ampliamente utilizados suplementos de aceite de pescado aumentan modestamente las cantidades de una hormona que se asocia con un menor riesgo de diabetes y enfermedades del corazón, según un estudio aceptado para su publicación en ‘Journal of Clinical Endocrinology and Metabolism’ (JCEM).

Los suplementos de aceite de pescado, también llamados cápsulas de ácidos grasos omega 3, aumentan los niveles de adiponectina en la sangre, que es una hormona con efectos beneficiosos sobre los procesos metabólicos como la regulación de la glucosa y la modulación de la inflamación. En estudios en humanos a largo plazo, los niveles más altos de adiponectina se asocian con un menor riesgo de diabetes tipo 2 y enfermedad cardiaca coronaria.

“Mientras que estudios previos con animales han encontrado que el aceite de pescado aumenta la adiponectina circulante, si efectos similares se aplican en los seres humanos no se ha analizado”, dijo el autor principal del estudio, Jason Wu, de la Escuela de Salud Pública de Harvard, en Cambridge, Massachusetts (Estados Unidos). “Al revisar la evidencia de los ensayos clínicos aleatorios existentes, encontrados que los suplementos de aceite de pescado causan un modesto incremento en la adiponectina en la sangre de los seres humanos”, resume.

El metaanálisis revisó y analizó los resultados de 14 ensayos clínicos aleatorizados y controlados con placebo. En total, 682 sujetos fueron tratados con aceite de pescado y a 641 se les dio placebos, aceites más comunes de oliva y de girasol. En los que recibieron aceite de pescado, los niveles de adiponectina aumentaron en 0,37 microgramos/mililitro.

Los resultados también sugirieron que el efecto del aceite de pescado en la adiponectina difería sustancialmente a través de los ensayos, lo que señala que los suplementos de aceite de pescado pueden tener influencia más fuerte en la adiponectina en algunas poblaciones y efectos más débiles en otros individuos.

“Los resultados de nuestro estudio sugieren que un mayor consumo de aceite de pescado puede aumentar moderadamente el nivel sanguíneo de adiponectina y apoyan los posibles beneficios del consumo de aceite de pescado sobre el control de la glucosa y el metabolismo de las células grasas”, afirmó Wu.

Fuente: Europa Press

El ejercicio físico no es un problema para las personas con diabetes

La diabetes “no es un obstáculo” para que cualquier paciente realice la actividad física que pretenda y emprenda el reto que se proponga, según ha señalado este jueves el presidente de la Federación de Diabéticos Españoles (FEDE), Ángel Cabrera, con motivo de la presentación de la campaña ‘Tú también puedes’.

Así, y mediante esta iniciativa desarrollada de la mano de DiaBalance, marca de la compañía BalanceLabs, se persigue inculcar la idea de que los diabéticos pueden desarrollar “cualquier actividad para la que estén capacitados”. A su juicio, la diabetes “no es sinónimo” del impedimento de realizar determinadas acciones.

Por ello, y con el objetivo de “trasmitir normalidad”, Cabrera indica que este argumento no sólo es válido para los diabéticos profesionales, sino que también lo es para la gente anónima, la cual “puede hacer lo que quiera”.

“La diabetes es una enfermedad grave que padece un 14 por ciento de la población, lo que supone más de cinco millones de españoles”, argumenta al tiempo que señala que “un 40 por ciento está sin diagnosticar”. Además, afirma que conlleva una serie de connotaciones y características que hacen que pueda ser “peligrosa” para el paciente que desconoce qué hacer en el día a día.

A ello se une el hecho de que el 28 por ciento de las personas tenga obesidad, enfermedad que favorece la diabetes, especialmente la tipo II, que aglutina a un 90 por ciento de los diabéticos. Por ello, lamenta que esta patología este pasando “desapercibida” en las consultas clínicas, dónde los médicos “recetan para la enfermedad recurrente y no tratan la obesidad”.

EL PACIENTE DEBE DE SABER EL CONTENIDO NUTRICIONAL DE LO QUE COME

Cabrera también recalca la importancia de la alimentación que, además de la citada actividad física y el tratamiento, es uno de los pilares del cuidado del paciente. Por eso, destaca la relevancia de que el enfermo sepa lo que come “para saber administrarse la insulina y el ejercicio”.

Al respecto, y debido a que, “a veces, es difícil saber lo que se come”, pone en valor el hecho de que DiaBalance facilite la vida del paciente “poniendo en el envase de sus productos la información nutricional necesaria”.

En este sentido, el director gerente de BalanceLabs, José Ramón Pérez, que asegura que más adelante se sacará una lía para la cesta de la compra diaria, sostiene que el objetivo de la compañía a la que pertenece es “ayudar al diabético a llevar una vida más fácil, plena y saludable”.

Por ello, y por ser una marca que desarrolla servicios para personas con necesidades metabólicas especiales, ha lanzado una gama de productos para diabéticos “destinados a su uso en momentos muy asociados a su vivencia de la enfermedad”, explica.

De esta forma, están disponibles en oficinas de farmacia un gel para situaciones de hipoglucemia que aportan glucosa rápidamente cuando ésta “está muy baja”, un producto para ayudar a que en situaciones de práctica deportiva “los hidratos de carbono sean los adecuados”, y otros destinados al control del peso y con un aporte de hidratos “especialmente pensado para los pacientes”, expone.

Todos ellos cuentan con un desgranado nutricional en el envase, la cual se destaca “información sobre contenido en hidratos, y cuales de ellos son de aporte rápido, y calorías”, indica. Por su parte, su precio es “similar” al de los productos de pérdida de peso, aunque éstos se diferencian en que los de DiaBalance “son especialmente para diabéticos; no ‘lights’, ni de dieta”, sostiene Pérez.

UNA ATLETA DIABÉTICA ESTÁ CORRIENDO LA PRUEBA ‘4DESERTS’

Además, en la campaña se van a realizar conferencias durante el mes de junio en Barcelona, Navarra y Cantabria, así como talleres de cocina saludables con fechas y emplazamientos aún por determinar. Sin embargo, el acto central de la iniciativa es el ‘#RetoDiabetes’, por el que la atleta diabética Beatriz García pretende completar el ‘4deserts’.

La corredora, que padece la enfermedad desde los 10 años y se inyecta dos tipos de insulina diariamente, ya ha completado la primera de las cuatro pruebas en el desierto de Atacama (Chile), en la que finalizó entre las 12 primeras competidoras, y parte en los próximos días hacia China para disputar la carrera del desierto de Gobi. En estas participaciones, la atleta corre 250 kilómetros en siete días, todo ello equipada con una mochila con todo lo necesario.

Entre ello, García destaca “lo preciso para la alimentación e hidratación y la insulina”. No obstante, afirma que debe tener en cuenta llevar material de calidad “para evitar roces en el cuerpo y los pies”, las sensaciones “y conocer el cuerpo”, y comunicar la enfermedad a la organización de la carrera.

En este reto le está ayudando el educador en Diabetes y Nutrición Deportiva, el doctor Serafín Murillo, que afirma que la intención es que lo hallado en la atleta, que ha puesto su cuerpo al máximo rendimiento, sea “transferido a la gente anónima”. De cualquier forma, concluye que lo más importante para cualquier diabético es “conocer el ejercicio que se va a hacer para reducir la insulina e incrementar el consumo de hidratos”.

Fuente: Europa Press

Todo acerca de la insulina

En 1921, un grupo de investigadores canadienses incluyendo al médico Frederick G. Banting, Charles H. Best, al doctor en medicina J.J.R. Macleod y el doctor en medicina James B. Collip, aislaron a una hormona recién descubierta llamada “insulina” del páncreas (pancreata) de un ternero. Ellos la inyectaron a un chico adolescente que tenía diabetes tipo 1 (DT1). El joven, Leonard Thompson, estaba confinado a una cama en el área para personas con diabetes en el Hospital General de Toronto y no esperaban que viviera mucho- como todas las personas diagnosticadas con DT1 en esa época. Antes del descubrimiento de la insulina, un diagnóstico de DT1 era una sentencia de muerte; sin un tratamiento efectivo, la enfermedad era casi siempre fatal. La primera inyección de insulina falló. La preparación no era pura y causaba una reacción alérgica.

En vez de darse por vencidos, los investigadores regresaron al laboratorio a perfeccionar el proceso de purificación. Menos de dos semanas después, el equipo lo volvió a intentar. Esta vez, la fórmula de la insulina más refinada fue un éxito. Los niveles de glucosa de la sangre del chico y orina comenzaron a bajar. Leonard, quien había estado débil y lánguido, se volvió más activo y mentalmente más alerta casi inmediatamente. La nueva fórmula rápidamente fue probada en otros pacientes, quienes mostraron una dramática mejoría en su apariencia, niveles de energía, en su bienestar, y mediciones clínicas. Esta relevante prueba dio una nueva esperanza y felicidad a Leonard, sus compañeros en el área de personas con diabetes, sus familias y todas las personas afectadas por la DT1. El Dr. Banting y el Dr. Macleod fueron premiados con el Premio Nobel en Fisiología o Medicina en 1923 por el descubrimiento de la insulina; ellos después compartieron su premio con los otros miembros del equipo.

Aunque la insulina no cura la DT1, su descubrimiento, la transformación radical de la expectativa de vida con diabetes, y la terapia que trajo consigo son ampliamente consideradas ente los más importantes y emocionantes descubrimientos médicos del siglo 20. Para 1923, a un año de las primeras inyecciones de insulina exitosas, Eli Lilly y Compañía estaba produciendo grandes cantidades de insulina altamente purificada para el tratamiento generalizado de las personas con DT1. La insulina ha sido desde entonces el sustento y el tratamiento esencial para la DT1.

La insulina es una pequeña proteína producida por un especifico tipo de células en el páncreas, llamadas células beta. Cuando la cantidad de glucosa (azúcar) en el torrente sanguíneo incrementa, como después de comer, las células beta sueltan insulina hacia la sangre. La insulina entonces actúa como una hormona, o mensajero, que le dice a las otras células en todo el cuerpo que la glucosa está disponible y ayuda a las células a usar la glucosa como fuente de energía.

La terapia de insulina ha mejorado desde las inyecciones originales del páncreas de un ternero. Hoy en día, múltiples fórmulas de insulina e insulina análoga- formas modificadas de la proteína de la insulina- están disponibles para el manejo específico de la diabetes, y la JDRF está comprometida a llevar un estudio hacia la meta de una más segura, fácil y más efectiva terapia de insulina.

Formulaciones de insulina y la insulina análoga

Casi 60 años después de que el Dr. Banting y sus colegas hicieron la primera inyección de insulina, el descubrimiento del gen de la insulina humana en 1980 abrió la puerta para una nueva era de terapia de insulina. Al principio de la década de los 80, la insulina humana recombinada (biosintética) estaba en el mercado. La insulina recombinada crece en cepas de bacteria o levadura en el laboratorio, así que la droga ya no necesita ser purificada del páncreas de un animal. Este avance hace que la insulina sea menos cara para su producción y reduce las reacciones inmunes que alguna vez fueron efectos secundarios comunes en el efecto de insulinas derivadas de animales.

Tener el gen de la insulina a la mano también permitió a los investigadores en los 80 y los 90 comenzar a moldear con la cadena de aminoácidos que son las bases de la proteína de la insulina. Al crear diferentes versiones, o análogos, de la proteína, los científicos están tratando de resolver algunas de las diferencias entre cómo actúa la insulina recombinada cuando es inyectada en el cuerpo y cómo actúa la insulina cuando es secretada del páncreas de una persona.

En las últimas décadas, muchos tipos de insulinas y sus análogos han sido desarrollados, cada uno haciendo una parte para ayudar a personas con DT1 para lograr tener un mejor control de la glucosa. Diferentes tipos de fórmulas de insulina y análogos de insulina ofrecen por lo menos tres ventajas significativas: la velocidad del comienzo de la actividad de bajar los niveles de glucosa, el momento (la hora) de la actividad pico, y más que nada la duración de la actividad.

Los tipos de insulina que hoy en día están disponibles son:

La insulina de acción rápida, incluyendo Novo Log/NovoRapid (la insulina aspart), Hunalog (lispro) y Apidra (glulisina), son formas modificadas de la proteína de la insulina que no pueden agruparse en pequeños grupos o cristales como la insulina normal sin modificaciones como la humana lo hace. Esta modificación permite a los análogos a ser absorbidos en el torrente sanguíneo y comenzar a trabajar más rápido. Los análogos de acción rápida comienzan a funcionar para reducir la glucosa sanguínea alrededor de 5 a 15 minutos después de la inyección o la infusión. Su actividad llega a su máximo en 90 minutos y dura sólo tres o cuatro hora cuando mucho. Las formas de insulina de acción rápida son por lo general inyectadas inmediatamente antes de la comida para ayudar a controlar el alza de los niveles de azúcar en sangre causados por comer o beber. Las insulinas de acción rápida son usadas en bombas de insulina para ambas la infusión basal y masas antes de comer (dosis individuales adicionales).

La insulina normal, tales como Humulin R o Novolin R, son clasificadas como de acción corta. Esta forma de insulina comienza a trabajar en los siguientes 30 minutos, lo cual alcanza el pico de una a tres horas, y se mantiene activa en el torrente sanguíneo de una persona hasta por ocho horas. La insulina de acción corta es normalmente tomada cerca de 30 minutos a una hora antes de la comida para controlar el incremento en la glucosa sanguínea debido a la comida.

La insulina de acción intermedia, como la insulina NPH (por ejemplo, Humulin N, Novolin N, Novolin NPH, NPH Iletin II), son creadas al poner insulina normal en soluciones químicas que causan que las proteínas de insulina se amalgamen en grupos más grandes o cristales que lo que normalmente lo harían. Estos cristales más largos causan que la insulina de acción intermedia sea absorbida de forma más lenta por el cuerpo que la insulina normal, extendiendo el tiempo de acción de bajar los niveles de glucosa en sangre. La insulina de acción intermedia comienza a trabajar de una a tres horas después de administrada, alcanzando su pico de actividad de 4 a 12 horas. Al mantenerse activa hasta por 24 horas, la insulina de acción intermedia ayuda a controlar los niveles de azúcar en sangre entre las comidas.

La insulina de acción prolongada (ultralenta), tales como el Lantus (glargine) y Levemir (detemir), son formas modificadas de la proteína de insulina que ya sea que amalgamen más insulina normal o se junten o peguen a una proteína en la sangre llamada albumin. La interacción entre las moléculas de insulina o entre la insulina y el albumin lentamente se deshace, liberando gradualmente la insulina de acción prolongada a que haga su trabajo en el torrente sanguíneo. Estas insulinas comienzan a trabajar de una a dos horas después de la inyección. Por lo general, la insulina de acción prolongada no tiene un pico fuerte de actividad pero trabaja constante y estable por 24 horas. Esto permite niveles basales de insulina en la sangre todo el tiempo. Este patrón uniforma de la actividad de insulina puede reducir el riesgo de hipoglucemia (bajos niveles de glucosa en sangre) durante la noche para algunas personas comparado con las insulinas de acción intermedia. Como las insulinas de acción intermedia, la insulina de acción prolongada so por lo general utilizadas una vez al día para ayudar a mantener los niveles de glucosa sanguínea controlados ente comidas y durante el sueño.

El tiempo de comienzo de la acción, el pico (la acción máxima) y la duración de la actividad de cada insulina varía entre los individuos con DT1. Como todo medicamento, todas las formas de insulina pueden producir efectos secundarios. Cada persona debe elegir el tipo apropiado, la dosis y las combinaciones de insulinas para sí mismo junto con su médico y educador en diabetes.

Lo negativo

Las personas con DT1 tienen más opciones de insulina que nunca para manejar sus niveles de glucosa sanguínea durante el día. Las personas pueden escoger entre dos métodos de administrársela: múltiples inyecciones al día o una bomba de insulina, las cuales son administradas de forma subcutánea. Aun así, el Dr. Sanjoy Dutta, ve que habrá forma de mejorar la terapia de insulina moderna.

El Dr. Dutta identifica dos mayores limitantes en las insulinas de hoy en día y en los sistemas de administrarlas al cuerpo, comparada con la secreción de insulina hecho por el páncreas de una personas sin DT1. Primero, la acción de incluso la mejor insulina disponible hoy es lenta comparada con la insulina producida por el páncreas. Por lo mismo, las personas en terapia de insulina frecuentemente experimentan hiperglucemia (glucosa sanguínea alta) durante o inmediatamente después de comer. Segundo, la preocupación es que le toma más tiempo a la insulina a ser desechada del cuerpo, lo que puede causar hipoglucemia retardada horas después de haber terminado la comida. Estos cambios extremos en los niveles de glucosa pueden suceder a pesar de llevar el más estricto control de conteo de carbohidratos, hacer ejercicio, y otros elementos buenos para el cuidado y manejo de la DT1. Como resultado, muchas personas con DT1 pueden pasar la mayor parte de su día en rangos fuera de los deseados de glucosa sanguínea.

La JDRF está trabajando para encontrar la solución a estos problemas en lo que se encuentra la cura. “Este es un problema difícil de solucionar”, el Dr. Dutta dice. “Este no es un proyecto a corto plazo. Se requerirá paciencia, recursos, y mucha gente trabajando junta para resolver este problema tan complejo.”

La terapia de insulina para la DT1 no es la cura, pero le ha dado vida y esperanza a millones de personas desde la primera inyección en un hospital de Toronto hace 90 años. Aun así, falta mucho por hacer para mejorar la efectividad de la terapia de insulina y aliviar la carga del tratamiento asociado con la DT1.

Fuente: Vivir bien con diabetes

¿Cómo se comporta la diabetes en el espacio?

Una cuestión que no tiene respuesta a fecha de hoy. Todavía no se sabe como afectan las condiciones de micro gravedad presentes en el espacio, en una enfermedad como la diabetes. Y esa pregunta es la que se hacen desde hace tiempo en la Universidad Miguel Hernández de Elche, cuyo catedrático de Nutrición, el profesor Enrique Roche lleva varios años dirigiendo el proyecto desde el punto de vista científico.

Un proyecto al que pone rostro desde el año 2009 el astronauta Josu Feijoo. Un aventurero que ha vivido decenas de experiencias extremas como subir las cimas de cada continente o cruzar en trineo el ártico y que de conseguir la financiación necesaria será el primer astronauta con diabetes en visitar el espacio.

Un pionero que lleva varios años preparándose para este reto y que debutó con diabetes tipo 1 a los 24 años. Lejos de amedrentarse por su enfermedad, este vitoriano decidió emprender el camino de la aventura y a buen seguro que se convertirá en el primer hombre en colocar la diabetes en el espacio.

La situación económica actual y el recorte de los programas espaciales de la principal agencia mundial como es la NASA han prorrogado su despegue al espacio. A fecha de hoy tanto Josu como el catedrático Enrique Roche buscan la financiación necesaria para poder conseguir sus objetivos. Viajar al espacio es muy caro. Valga como ejemplo que cada gramo que se quiera poner en órbita tiene un costo de 5000 dólares. Por esos motivos Josu Feijoo trabaja estos meses con la agencia espacial rusa que es quien lo pondrá en órbita de conseguir el dinero que hace falta.

El objetivo científico de poner la diabetes en el espacio

Lo que esperan los investigadores de la Universidad Miguel Hernández de Elche es ver como se comporta la diabetes en estado de nula gravedad o microgravedad, es decir, la diabetes en el espacio. Quieren saber como repercute en el consumo energético de la persona en ese estado y como afecta a su glucemia.

El hecho es que las kilocalorías consumidas por un metabolismo teóricamente son menores en microgravedad, es decir, hay menor gasto energético, con lo que quizás las unidades de insulina deban ser menores. Además los expertos sacarán datos de los marcadores inflamatorios del páncreas de Josu Feijoo para ver como se comportan y contrastar datos que hoy en día se tienen en la gravedad terrestre.

Por su parte, el astronauta Josu Feijoo controlará su glucemia, sus unidades de insulina y anotará en un diario electrónico cómo evoluciona y manifiesta su control de la diabetes. Esos datos luego se contrastarán con los arrojados en la gravedad terrestre.

Las previsiones más optimistas pasan por este verano. Si se consigue la financiación necesaria Josu podría estar en órbita a finales de este año 2013 y las primeras conclusiones sobre la diabetes en el espacio podrían estar al servicio de todos en los primeros meses de 2014.

Fuente: Vive con Diabetes