¡Cuida tus riñones!

Los riñones son unos órganos maravillosos que se encargan de limpiar la sangre y darle un equilibrio químico. Ellos son una maquinaria compleja de purificación. A diario, purifican unos 200 litros de sangre para filtrar unos 2 litros de desechos y exceso de agua. Los desechos y el exceso de agua se convierten en orina.

Dentro de los riñones hay millones de vasos sanguíneos pequeñísimos que actúan como filtro. Su trabajo es remover la “basurita” de la sangre (tal basurita o desechos son la urea, el ácido úrico, la creatinina, el potasio y el fósforo). A veces este sistema de filtrar se descompone. La diabetes puede causar daño en los riñones lo que provoca que fallen. Si los riñones fallan, pierden la habilidad de filtrar y eliminar la “basura”, lo que conlleva a una enfermedad renal.

¿Cómo afecta la diabetes a los riñones?

Cuando nuestro cuerpo digiere la proteína que comemos, salen residuos (o “basurita”) que debemos desechar. En los riñones, millones de vasos sanguíneos pequeñísimos, que tienen unos hoyitos aún más pequeños, actúan como filtros. Mientras la sangre pasa por los vasos sanguíneos, pequeñas moléculas, como la “basurita” pasan a través de los hoyitos. Estos desechos se convierten en parte de la orina. Sustancias útiles para el cuerpo, como la proteína o las células rojas, son demasiado grandes para pasar a través de los hoyos por lo que se quedan en la sangre.

La diabetes puede dañar este sistema. Los niveles altos de glucosa en sangre hacen que los riñones filtren demasiada sangre. Todo este trabajo extra afecta los filtros. Después de muchos años, comienzan a tener “fugas” por lo que pasan la proteína útil hacia la orina. Tener bajos niveles de proteína en la orina es llamado microalbuminuria. Tener grandes cantidades de proteína se llama macroalbuminuria.

Cuando la enfermedad renal es diagnosticada en sus primeras etapas (durante la microalbuminuria), muchos tratamientos pueden prevenir que la enfermedad empeore. Tener grandes cantidades de proteína en la orina es llamada macroalbuminuria. Cuando la enfermedad renal es diagnosticada muy tarde (durante la macroalbuminuria), la siguiente etapa es la terminal de la enfermedad renal.

Con el tiempo, es estrés de trabajar con esfuerzo extra hace que los riñones pierdan la habilidad de filtrar. Entonces, los productos de desecho comienzan a acumularse en la sangre. Finalmente, los riñones fallan. Esta falla es muy seria. Una persona en la etapa terminal de la enfermedad renal necesitará un trasplante de riñón o filtrar su sangre a través de una máquina (diálisis).

¿Cuáles son los síntomas de la enfermedad del riñón?

Los riñones trabajan mucho para compensar a los capilares dañados así que el daño en los riñones no produce ningún síntoma sino hasta que casi no funcionan. También, los síntomas de la enfermedad de riñón no son específicos. Los primeros síntomas de la enfermedad del riñón es por lo general retención de líquidos. Otros síntomas de la enfermedad de riñón incluyen falta de sueño, poco apetito, problemas gástricos, debilidad y dificultad en la concentración.

Es vital ver al doctor regularmente. El doctor puede checar la presión sanguínea, la orina (para buscar proteína), la sangre, y otros órganos para evitar otras complicaciones con la diabetes.

¿Cómo la prevengo?

La enfermedad del riñón en la diabetes se puede prevenir manteniendo los niveles controlados de azúcar sanguínea. Investigaciones han demostrado que llevar un buen control de glucosa sanguínea reduce el riesgo de microalbuminuria en una tercera parte. En personas que ya tienen microalbuminuria, el riesgo de que progrese a macroalbuminuria se reduce a la mitad. Otros estudios han sugerido que el tener un estricto control puede revertir la microalbuminuria.

Azúcar alta: afecta al riñón y otros órganos

El riñón es uno de los órganos que sufren mayor afectación en pacientes con la glucosa elevada, porque hay microorganismos que se desarrollan fácilmente y prenden infecciones a causa de bacterias u hongos. La cándida allbicans es uno de los gérmenes oportunistas que tienden a presentarse cuando el paciente con diabetes ha tenido infecciones repetidas o hay una disminución de los mecanismos de defensa del organismo.

El doctor Raúl García Flores, internista especialista en Medicina Crítica, profesor adjunto en la Escuela Superior de Medicina del IPN, señala que el tratamiento para evitar las alteraciones de infección provocada por estos microorganismos, es el buen control de la glucosa en sangre.

El azúcar en la sangre a niveles superiores de 180 mg/dL, daña el riñón, la vejiga o la uretra, al grado que produce un considerable ardor en la persona con diabetes cuando tenga la necesidad de eliminar el azúcar a través de la orina.

Esto también trae como consecuencia que si una persona con diabetes tiene los niveles de glucosa sanguínea superiores a 180mg/dl también se favorecen alteraciones oculares, con depósitos de glucosa a nivel del cristalino y alteraciones en el resto del ojo, “como es el caso de la retina, que nos lleva a que se vaya perdiendo la visión rápidamente y en una etapa tardía a complicaciones tan graves como el glaucoma, que es una hipertensión del ojo con pérdida definitiva de la visión”, explica el doctor.

Por lo regular todos los órganos blandos resultan afectados al incrementarse los niveles de glucosa en sangre, pero el riñón dadas sus funciones, son de los primero órganos que se ven más afectados en casos de una diabetes mal cuidada.

“Las infecciones repetidas en el riñón derivan en cicatrización del tejido renal y va disminuyendo la función de ese riñón en un promedio de 20 o 30 años o antes, incluso, cuando el riñón ya no funciona y es lo que llamamos urgencia renal.

“Esto nos lleva a la utilización de diuréticos si los volúmenes celulares son bajos y tenemos alteraciones en creatinina, la urea o si estos niveles de creatinina y urea fueran muy elevados, como en 10 decilitros, entonces estamos hablando de un paciente que nos va a empezar a dar manifestaciones en diferentes órganos, con náuseas, vómitos, dolor de cabeza, problemas para respirar –porque hay contracción de los pulmones–. En estos casos si no dializamos al paciente todas estas alteraciones no se van a corregir”.

Algunos datos sobre la enfermedad renal en México

De acuerdo con la Fundación Nacional del Riñón, más de un tercio de quienes viven con diabetes mellitus tipo 2 (DMT2) se encuentran en riesgo de padecer insuficiencia renal crónica (IRC), uno de los principales problemas de salud pública en muchos países, particularmente en México.

Por ello, la Fundación Mexicana del Riñón advierte la necesidad de que la gente con diabetes proteja sus riñones con un ritmo de vida saludable, acompañado de un adecuado tratamiento.

Al respecto, la Dra. María Elena Sañudo, endocrinóloga y médico internista, comentó que es necesario incrementar el conocimiento sobre las enfermedades renales, su detección temprana y el tratamiento oportuno; más aún en personas con diabetes e hipertensión arterial. Estas son las dos principales causas de enfermedad renal en México y en el mundo.

La especialista también destacó la necesidad de que los pacientes cuenten con alternativas terapéuticas que les ayude a controlar su diabetes en cualquier etapa de su enfermedad y con menos efectos secundarios, como son hipoglucemia, aumento de peso o riesgo cardiovascular; los cuales generalmente se asocian a una mayor tasa de abandono en quienes padecen enfermedad renal.

La Dra. María Elena Sañudo, dijo que la DMT2 es cada vez más común en países como México, debido en gran parte a los hábitos alimenticios poco saludables y el estilo de vida sedentario. Actualmente este padecimiento afecta a más de 346 millones de personas en el mundo, de las cuales más de 7 millones son mexicanos.

Concluyó que una dieta saludable, la práctica de ejercicio, el control de la presión arterial y niveles glucémicos, los índices de colesterol bajos y una consulta periódica al médico, son las mejores recomendaciones para prevenir este padecimiento, así como una afección derivada de ésta.

Fuente: Vivir bien con diabetes

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Diabetes come 51% del gasto de la casa

Medicinas, ropa especial, estudios y consultas médicas de pacientes con diabetes pueden acaparar hasta el 51 por ciento del presupuesto familiar cada mes, lo cual además de mermar las finanzas del hogar, se convierte en una carga difícil de sobrellevar.

Sin importar el nivel de ingresos familiar, el gasto para cubrir las necesidades de una persona enferma que le permitan mantenerse estable, es alto.

“Para una familia significa cambiar el tipo de comida que compra, ir al médico, lo que puede llegar a ser catastrófico; se dice que de cada 100 pesos gastados en una familia con un integrante, 51 pesos son para la atención específica de éste, escenario que se replica en los servicios de salud que gastan gran parte de su presupuesto en la atención”, comentó Beatriz González, directora de la Fundación Investigación en Diabetes.

Quienes tienen seguridad social cuentan con los medicamentos y las consultas, pero esto a su vez, genera una gran presión para los servicios de salud públicos los cuales destinan la mayor parte de su presupuesto en la atención de esta enfermedad.

Aunado a la carga económica que representa la atención de una persona con diabetes, se encuentra la actitud de los pacientes ante su propia enfermedad, que en gran medida es desapegada a los tratamientos y descuidada con el estado de su salud.

“El tratamiento por sí solo, las pastillas por sí solas no van a lograr el efecto adecuado, si el paciente que las toma no tiene la educación para tomar decisiones informadas para saber qué hacer ante los síntomas que tiene, si no hay un apego a las medidas de nutrición establecidas, especialmente en las porciones”, indicó Gisela Ayala, directora ejecutiva de la Federación Mexicana de Diabetes.

“Tenemos que trabajar en varios niveles para que los que ya saben que están en riesgo, hagan algo y no se queden esperando a ver a qué hora les llega la diabetes, los que ya viven con ella, hagan algo y no se resignen.

“La gente tiene que saber y actuar para no pagar las complicaciones después, bajo la premisa ‘toma las riendas, aprende y apela por una vida con calidad”, añadió y ofreció el sitio de internet http://www.fmdiabetes.org como espacio para difundir información relacionada al tema.

Se estima que el 90 por ciento de las personas con diabetes Tipo 2, la más común en el país, la presentan después de no atender las señales de alerta, en plazos de hasta diez años posteriores a los primeros síntomas.

En la década de los años 80 del siglo pasado los investigadores observaron que por cada kilo de peso que ganaba la gente, aumentaba en 4.5% la probabilidad de desarrollar diabetes. Desde entonces se supo la relación entre obesidad y diabetes.

Ante este panorama, hoy se llevará a cabo el Primer Foro de diabetes de la Ciudad de México, en el que médicos, investigadores y organizaciones de la sociedad civil buscarán mejorar los protocolos de diagnóstico y atención hacia quienes tienen esta enfermedad para conseguir mejores resultados terapéuticos.

“Se ha trabajado mucho para tener criterios de diagnóstico unificados, pero también es importante mejorar las cifras de control porque cifras mundiales demuestran que se puede retrasar o evitar las complicaciones propias de la enfermedad como daño a los ojos, o a los riñones”, dijo Ayala.

Hace apenas un mes, la Secretaría de Salud del DF inauguró el primer Centro Especializado en el Manejo de la Diabetes, creado ante la necesidad de atender y prevenir esta enfermedad que se ha incrementado en las últimas tres décadas y actualmente ataca a una de cada 10 personas mayores de 20 años.

Porciones de alimentos

Las gente con diabetes debe tener en mente que es igual de importante qué se come, como cuánto se come.

Es necesario controlar las porciones de los alimentos debido a que 100 calorías diarias adicionales se traducen en un aumento de 5 kilogramos anuales.

Una porción es una unidad de medida de alimentos, bebidas o preparaciones que facilitan su consumo y control.

Actualmente existen alrededor de 18.5 millones de adultos en México con sobrepeso y 11.4 millones con obesidad.

Se recomienda consultar al experto en nutrición y/o educador en diabetes.

Fuente: Excélsior

Por qué si duermes mal te dará diabetes

Una menor secreción de melatonina, una hormona que favorece el sueño, está vinculada a un mayor riesgo de diabetes adulta (tipo 2), según un estudio publicado en el Journal of the American Medical Association (JAMA).

 

Es la primera vez que se constata un vínculo entre la secreción nocturna de melatonina y el riesgo de diabetes del tipo 2. Espero que este estudio conducirá a otras investigaciones para examinar los efectos de la secreción de melatonina sobre el organismo y el papel de esa hormona en el metabolismo de la glucosa y el riesgo de diabetes”, destacó el doctor Ciaran McMullan, investigador en el Brigham and Women’s hospital de Boston, uno de los autores de este estudio.

 

Los niveles de melatonina, producida por el cerebro durante el sueño, están en su nivel más alto durante la noche, lo que permite regular el ritmo biológico.

 

Para este estudio, los investigadores identificaron 370 mujeres de la misma raza y edad, que desarrollaron diabetes del tipo 2 y otras 370 en un grupo de control sin ningún síntoma de esa enfermedad. Y hallaron que los participantes diabéticos tenían bajo nivel de melatonina durante la noche en comparación con el grupo sano.

 

Según estos expertos, los bajos niveles de melatonina en la noche duplican el riesgo de contraer diabetes en comparación con los niveles elevados.

 

El vínculo fue confirmado luego de tener en cuenta otros factores de control que favorecen la diabetes, como la obesidad, los antecedentes familiares o el estilo de vida como la dieta alimentaria, la práctica de ejercicio físico, el tabaquismo o la duración del sueño.

Fuente: QUO

Más que un dolor de estómago: La gastroparesia

La gastroparesia literalmente quiere decir “parálisis del estómago”. La gatroparesia es un tipo de neuropatía que afecta a las personas con diabetes tipo 1 y tipo 2, en el cual le toma demasiado tiempo al estómago para vaciar su contenido (y no necesariamente implica un bloqueo u obstrucción). El nervio que controla el movimiento de la comida a través del tracto digestivo es el nervio vago o nervio neumogástrico. Si el nervio vago se daña o deja de trabajar, los músculos del estómago e intestinos no trabajan normalmente, y el movimiento de la comida es detenido o lento.

En el funcionamiento normal del estómago, la contracción estomacal ayuda a triturar la comida ingerida, para luego propulsar el alimento pulverizado hacia el intestino delgado, en donde continúa el proceso de digestión y absorción de nutrientes. Si hay gastroparesia, el estómago no puede contraerse normalmente (debido al nervio vago); y por lo tanto, no es capaz de triturar los alimentos ni propulsarlos hacia el intestino delgado en forma adecuada. El proceso de digestión normal podría no llevarse a cabo.

Como cualquier otro tipo de neuropatía, la diabetes puede dañar el nervio vago si los niveles de glucosa sanguínea se mantienen altos por un largo periodo de tiempo. La glucosa sanguínea alta causa cambios químicos en los nervios y daña los vasos capilares que llevan oxígeno y nutrientes a los nervios.

¿Cuáles son los síntomas?

Los síntomas de la gastroparesia son:

  • Acidez estomacal
  • Náusea
  • Vómito de comida no digerida
  • Sentirse lleno rápidamente al comer
  • Pérdida de peso
  • Distensión abdominal
  • Niveles de azúcar en sangre erráticos (hipoglucemia)
  • Falta de apetito
  • Reflujo gastroesofágico
  • Espasmos en la pared del estómago

¿Cuáles son las complicaciones?

La gastroparesia puede empeorar la diabetes al ser más difícil de manejar la glucosa sanguínea. Cuando la comida que se ha retardado en el estómago y finalmente entra en el intestino delgado y es absorbido, los niveles de glucosa se elevan.

Si la comida se queda demasiado tiempo en el estómago, puede causar problemas de crecimiento bacterial porque la comida se ha fermentado. También, la comida se puede solidificar en masas llamadas bezoar que pueden causar náusea, vómito y obstrucción del estómago. Estas masas pueden ser peligrosas si bloquean el paso de la comida hacia el intestino delgado.

Las náuseas y los vómitos persistentes pueden causar deshidratación, desequilibrio de electrolitos y desnutrición en casos extremos.

¿Cómo es diagnosticada?


La diagnosis de la gastroparesia es confirmada a través de una o más de las siguientes pruebas:

  • Rayos X con bario: después de ayunar por 12 horas, deberás beber un líquido espeso que contiene bario, el cual cubre la parte interna del estómago, haciendo que aparezca en los rayos X. normalmente, el estómago deberá estar vacío después de haber ayunado por 12 horas. Si los rayos X muestran comida en el estómago, puede ser que tengas gastroparesia. Si los rayos X muestran un estómago vacío, pero el médico aun sospecha que tienes gastroparesia, puede ser que necesites repetir el estudio otro día. A veces, una personas con gastroparesia puede digerir una comida de manera normal, dando resultados falsos a la prueba. Si tienes diabetes, tu doctor debe darte instrucciones especiales acerca del ayuno.
  • Manometría gastroduodenal: Esta prueba mide la actividad eléctrica y muscular del estómago. El médico pasa un tubo delgado por la garganta hasta el estómago. El tubo contiene un cable que toma mediciones de la actividad eléctrica y muscular del estómago mientras digiere líquidos y comida sólida. Las mediciones muestran cómo trabaja el estómago y si hay o no un retraso en la digestión.
  • Pruebas de sangre: el médico puede pedir exámenes de laboratorio para checar el conteo de la sangre y para medir los niveles químicos y de electrolitos en sangre.
  • Endoscopía superior: es un examen por el cual se introduce una sonda delgada y flexible por la boca hasta el estómago. El endoscopio tiene una cámara que permite evaluar el tracto gastrointestinal superior para determinar la presencia de úlceras, inflamación, cáncer, hernias u otras anomalías. Estas enfermedades pueden causar síntomas similares a los de la gastroparesia. La endoscopía superior generalmente toma entre 10 y 15 minutos para su realización. Normalmente, se administran medicamentos por vía intravenosa justo antes del examen para que el paciente se sienta cómodo y como medio de sedación. En caso de encontrar algo anormal, como una úlcera o inflamación, es posible obtener biopsias.
  • Estudio sobre vaciamiento gástrico: este examen de medicina nuclear está ampliamente disponible y estudia la velocidad con la que el estómago vacía material sólido y líquido. El retraso en el vaciamiento gástrico es un indicativo para diagnosticar gastroparesia. El paciente ingiere un huevo o avena, junto con una pequeñísima cantidad de material radioactivo (99m Tc), y con una técnica de exploración se mide el proceso de vaciamiento del estómago.

¿Cómo la trato?

Lo más importante es controlar los niveles de glucosa sanguínea lo mejor posible. Tratamientos, tales como insulina, medicamentos orales, cambios en lo que comes y cuando lo comes ayudan a que te sientas mejor.

Insulina para el control de la glucosa

Si tienes gastroparesia, la comida que ingieres es absorbida más lento y en momentos impredecibles. Para manejar mejor la glucosa sanguínea, puedes necesitar lo siguiente:

  • Tomar insulina con más frecuencia
  • Tomar insulina después de comer en vez de antes de comer
  • Checar los niveles de glucosa sanguínea más frecuentemente después de comer y administrar la insulina cuando sea necesario.
  • Tu médico te dará instrucciones específicas basadas en tus necesidades particulares.

Medicina

Algunas medicinas son usadas para la gastroparesia. Tu doctor puede recetarte alguna o algunas para tratarla de forma más efectiva.

Comida y cambio en la alimentación


Cambiar tus hábitos alimenticios pueden ayudarte a controlar la gastroparesia. Tu doctor o dietista te dará instrucciones específicas, pero puede ser que te pidan que tengas seis comidas pequeñas al día en vez de tres grandes. Si menos comida entra al estómago cada vez que comes, no se llenará demasiado. O tu doctor o dietista te puede sugerir que sigas una dieta blanda (principalmente líquidos) hasta que los niveles de glucosa se estabilicen y haya mejorado la gastroparesia. La dieta blanda provee todos los nutrientes encontrados en comida sólida, pero pasa más fácilmente en el estómago y más rápido.

El doctor también te puede recomendar que evites alimentos altos en grasa y altos en fibra pues le toma más tiempo al estómago a digerirlos. La grasa naturalmente desacelera la digestión- algo que no necesitas si tienes gastroparesia- y la fibra es difícil de digerir. Algunos alimentos altos en fibra, como la naranja y el brócoli o las verduras crudas contienen material que no se puede digerir. Evita estos alimentos porque la parte que no se puede digerir se puede quedar en el estómago por mucho tiempo y formar masas sólidas llamadas bezoar. Estas masas de materia no digerida pueden causar un bloqueo y evitar que se vacíe el estómago, lo que puede provocar náusea y dolor.

Sonda de alimentación

Si otros tratamientos con medicamentos no funcionan, puede ser que necesites una pequeña cirugía para colocar una sonda de alimentación en el intestino delgado. Esta sonda se llama yeyunostomía. La sonda le permite a los nutrientes entrar directamente al intestino delgado, evitando así el paso del estómago.

Antes de colocar una sonda de alimentación, primero se realiza una prueba durante unos días con una sonda de alimentación temporal oroyeyunal o nasoyeyunal, a fin de verificar la tolerancia de la persona a este tipo de alimentación directa al intestino delgado. Por lo común, la sonda de alimentación temporal se coloca con la ayuda de un endoscopio, el cual guía el paso de ésta desde la nariz o boca al esófago (tubo que conecta la boca al estómago) y luego al estómago para finalmente llegar al intestino delgado.

La yeyunostomía es particularmente útil cuando la gastroparesia evita que los nutrientes y los medicamentos necesarios para regular los niveles de glucosa sanguínea lleguen al torrente sanguíneo. Al evitar el problema (que es el estómago) y poner los nutrientes y medicinas directamente en el intestino delgado, te aseguras que estos productos sean digeridos y entren al torrente sanguíneo rápidamente. La yeyunostomía puede ser temporal y es usada sólo en casos muy graves de gastroparesia.

La gastroparesia no tiene cura, y los tratamientos que existen sólo la controlan y la calman. Es una condición crónica.
Evitemos llegar a la gastroparesia. Controlemos nuestros niveles de azúcar en sangre, llevemos una alimentación balanceada y hagamos ejercicio. Cuida tu diabetes.

Fuente: Vivir con Diabetes

¿Cómo debo cuidar mi piel si tengo diabetes?

La Organización Mundial de la Salud (OMS) plantea el eslogan “Entienda la diabetes y tome el control“, para su campaña 2009-2013 en el Día Mundial de la Diabetes sabiendo que el paciente es responsable directo del manejo de su enfermedad, así como la posibilidad de complicaciones que agraven su salud; además de involucrar a los médicos en una atención adecuada y actualizada.

La PIEL en el paciente diabético debe ser parte de esta campaña ya que se sufre varios cambios en el transcurso de la enfermedad como sería:

  • Pérdida de la capa que protege la piel (manto ácido)
  • Pérdida de la sudoración y de la humectación
  • Cambios en el pH
  • Resequedad, escamas y comezón
  • Adelgazamiento de la piel
  • Cambios en la coloración

Todo paciente diabético ha padecido problemas de piel por lo menos una vez en su vida, por lo que para evitar estos problemas se indican las siguientes recomendaciones:

Se debe bañar diariamente con dermolimpiadores que tengan por objetivo humectar la piel (pH ácido), de preferencia que no contengan fragancias, no hay que tallarla con ningún objeto, ya que eso trae irritación y comezón.

Asegúrese de enjuagar y secarse adecuadamente, especialmente en los pliegues como axila, ingles o entre los dedos ya que pueden quedar residuos de agua y ser propensos a infecciones por hongos y bacterias principalmente. Los baños deben de ser diarios, cortos y evitando duchas muy calientes.

Revisarse después del baño, verificando no tener áreas con fisuras, resequedad, manchas rojas con dolor, cortadas, callos, uñas enterradas o algún cambio que le llame la atención, no se debe usar antisépticos, alcohol, ni yodo para la piel, ya que son sustancias muy fuertes y puede lastimarlo, recuerde estar al pendiente si aparece una mancha o erupción después de tomar sus medicamentos o cerca del lugar donde se aplica la inyección de insulina.

Las uñas de los pies se deben de cortar en línea recta, cuadradas, en caso de uñas enterradas acuda al médico, un mal corte de uña puede traer infecciones y gran dolor.

Humectación: después de el baño o limpieza se debe aplicar cremas humectantes, la piel del diabético tiene a ser mas seca del resto de las personas que no padecen esta entidad, por lo que aplicarla una vez al día no es suficiente, se debe de aplicar mínimo 3-4 veces al día para que realmente se vean cambios favorables. Protegerse del sol, se debe de usar bloqueadores con FPS (Factor de protección solar) de 30 o más además de sombrero o sombrilla.

Siempre tenga presente que una piel hidratada es una piel saludable.

El paciente diabético debe de usar preferentemente ropa de algodón, prendas no ajustadas, incluyendo el calzado el cual debe de ser cómodo además de verificar que no haya objetos extraños dentro de ellos, un paciente diabético conforme pasa el tiempo puede llegar a perder sensibilidad en los pies y no notar la formación de úlceras en los mismos.

La temporada invernal, tiende a resecar la piel, por lo que es aconsejable que los cuidados se extremen en este tiempo.

Todo el cuidado de la piel que se pueda tener no vale nada sin un buen manejo y control de la diabetes.

Recuerde siempre consultar con un especialista así evitará complicaciones y mejorará favorablemente.

Fuente: Vivir bien con diabetes

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Diabulimia, enfermedad doblemente mortal

Cifras recientes del Servicio Nacional de Salud del Reino Unido (NHS por sus siglas en inglés) señalan que una alta proporción de mujeres jóvenes entre 15 y 30 años de edad se están saltando sus dosis de insulina para perder peso.

Es lo que se llama diabulimia. Y algunas organizaciones en el país europeo quieren ver reconocida esa condición como un problema mental.

Es joven. Quiere ser bonita y aceptada. Delgada, como las modelos. La historia la conocemos. En este caso, sin embargo, la joven sufre de diabetes. Y la herramienta para controlar su peso y sentirse hermosa es suprimir el medicamento que mantiene su condición bajo control.

La omisión de insulina para controlar el peso se está constituyendo en un creciente problema entre jóvenes.

Según doctores y psiquiatras, la diabulimia es más común entre jóvenes que sufren de diabetes tipo 1, por la que el cuerpo es incapaz de producir su propia insulina y controlar el nivel de azúcar en la sangre.

El Servicio de Información Diábetica del NHS dice que aunque tomar menos insulina reduce el nivel de comida que es utilizado por el cuerpo, los efectos secundarios pueden ser fatales.

Las cifras muestran que, en los 12 meses anteriores a marzo pasado, más de 8,000 personas ingresaron en hospitales en Inglaterra y Gales con síntomas de no estar consumiendo suficiente insulina.

Los médicos no pueden atribuir dichas cifras sólo a personas que buscaban perder peso, pero sí ven un patrón dentro de las mujeres jóvenes.

El doctor Bob Young es el Líder Clínico del Servicio de Información Diábetica del NHS.

“Entre el 1 de abril de 2010 y el 31 de marzo de 2011, 8,472 personas incluidas en la Medición Nacional de Diabetes ingresaron al hospital por cetoacidosis diabética. Los datos muestran que (la cetoacidosis
diabética) es más común en las mujeres jóvenes de zonas desfavorecidas”,
dijo.

La cetoacidosis diabética ocurre cuando alguien no está tomando suficiente insulina.

Tiene efectos secundarios graves como pérdida de visión, daño renal y, si no se trata, puede incluso ser mortal.

“El que los casos más comunes sean mujeres jóvenes apoya el hecho de que quieren perder peso”, dice.

La Fundación Diabéticos con Trastornos de la Alimentación (DWED) ha estado haciendo campaña para que la omisión de insulina como forma de perder peso sea reconocida oficialmente como una enfermedad mental.

Tayler Hackett fue diagnosticada hace diez años y durante ocho se resistió a su dosis de insulina. Tienen la esperanza de que al hacerlo exista mayor ayuda específica para quienes padecen el trastorno. Tayler Hackett de 22 años, fue diagnosticada con diabetes tipo 1 cuando tenía 12 años. Tayler ahora toma su insulina regularmente y tiene un peso saludable.

“Básicamente, a pesar de que yo sabía que no tomar mi insulina podría conducir a la ceguera, no me importaba porque quería estar delgada”.

Durante ocho años fue trasladada de un hospital a otro, antes de ser diagnosticada por su problemas de salud mental. En ese tiempo perdió casi toda la visión en su ojo izquierdo.

Los últimos 18 meses, la joven ha recuperado su salud y hoy quiere que la diabulimia sea reconocida como enfermedad, para que gente que está pasando por lo que ella pasó pueda recibir ayuda.

Fuente: Instituto CS de la salud

La diabetes y las enfermedades en la piel

Muchas veces ya hemos hablado de que la
diabetes es una de las enfermedades que compromete la salud completa de nuestro organismo, por lo tanto la piel es uno de los órganos que también se ve comprometido cuando padecemos de diabetes.

La dermatóloga Ana Rosa Alvarado Rivas, hace mención que las personas con diabetes
tipo
2 que no realizan el correcto control de su diabetes, tienen un gran porcentaje de sufrir lesiones en la piel, haciendo inca pie en el diagnóstico precoz, pues muchas veces las personas llegan al consultorio cuando la diabetes ya es avanzada, por lo que existen daños en el organismo que no sabíamos que eran consecuencia de la diabetes.

“Si bien las heridas en la piel de personas con diabetes
mellitus pueden sanar por sí solas, de presentarse bordes rojos, dolor, ardor y falta de mejoría después de varios días, es importante acudir al médico para evitar cualquier complicación ya que son señales de descontrol en los niveles de azúcar en sangre”, ha declarado esta doctora, a la vez que aclaraba que “este tipo de infecciones son difíciles de frenar no sólo debido a las bajas defensas del enfermo, sino también por los problemas circulatorios, la falta de oxigenación propias del desorden en los niveles de azúcar”.

El tratamiento para estas afecciones en la piel causadas por el descontrol de los niveles de
azúcar
en
la sangre, se basa en controlar los niveles de azúcar en la sangre y recetar antibióticos de amplio espectro y por supuesto una exhaustiva monitorización de todo el metabolismo, la doctora recalco, “es una enfermedad incurable pero controlable, por lo que para evitar complicaciones como las antes mencionadas en aquellas personas que la padecen lo mejor es hacer conciencia de su enfermedad y seguir el tratamiento que el médico indique”., para lograr una mejor calidad de vida, se recomienda a la población una buena alimentación y incorporar una rutina de ejercicio.

Fuente: Infodiabético